Ni la mediación del ministro de Protección Social, Diego Palacio Betancourt, el fin de semana, en Apartadó, logró poner de acuerdo a los trabajadores con los empresarios bananeros de la zona para levantar la huelga, que ya completó una semana en 296 fincas productoras.
Las partes mantuvieron el diálogo hasta la madrugada de este domingo, cuando decidieron levantarse de la mesa de negociación sin lograr avances concretos.
Luis Hernán Correa, vicepresidente de Sintrainagro, el sindicato que reúne a los trabajadores en huelga, declaró que los trabajadores mantienen el pedido de un aumento salarial del 9,2 por ciento para el primer año, en tanto que los empleadores ofrecen aumentar hasta el 7,84 por ciento para el primer año y el equivalente al IPC para el segundo.
Sin embargo, Correa dijo que los empleadores habrían modificado su ofrecimiento inicial, para establecer que en el segundo año no sería un aumento equivalente al IPC sino del 7,67 por ciento.
Las relaciones son cordiales pero tensas y no parece que pronto habrá humo blanco para levantar la huelga.
Tras su visita a Urabá, el ministro Palacio reconoció que el aumento salarial ha sido la piedra en el zapato para lograr la firma de la conención colectiva. "Hay distintas posiciones y fórmulas planteadas y necesitamos más tiempo para conseguir resultados positivos", dijo.
"Es posible que mañana -hoy- en horas de la tarde, volvamos a reunirnos para seguir agotando el diálogo, pero realmente las cosas no son muy prometedoras en este momento", dijo el vicepresidente de Sintrainagro.
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