Los artesanos trabajan en silencio. Con sus tradiciones manuales, que han sido aprendidas y transmitidas de generación en generación, expresan vivacidad y un inconfundible aprecio por sus raíces.
Los diseñadores y las marcas los miran con atención e incorporan a sus colecciones los aportes de sus tejidos y sus mezclas de colores.
Lo hizo el británico Christopher Kane con sus diseños que semejan los tejidos de los tendidos de cama de las abuelas latinas. Lo acaban de mostrar los brasileños de Cavalera, con una colección que les rinde homenaje a los tejidos mexicanos.
Y Amelia Toro volvió su mirada a las estupendas molas de nuestros indígenas y sus juegos laberínticos, para construir llamativos chalecos, abrigos y chaquetas, en su más reciente pasarela.
La temporada que viene estará marcada por este tipo de detalles en las prendas, como una manera de volver a la esencia y de manifestar aprecio por lo natural.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8