Arrieros-Indeportes Antioquia superó el pito de los jueces para ratificar su favoritismo en la Copa Invitacional de baloncesto ganándole 98-87 a Cúcuta Norte.
Esta vez costó más que el lunes, porque la apreciación de los árbitros fue más allá del contacto personal de los jugadores pitando tres técnicos, expulsando al estratega Hernán Darío Giraldo y calentando los ánimos en el coliseo Iván de Bedout.
Pese a que en las graderías los pelos se pusieron de punta y los improperios "llovieron" desde todos los costados hacia los encargados del juzgamiento, en la cancha los jugadores no perdieron la cabeza y se dedicaron a jugar buen básquet.
Esa fue la clave para que el quinteto antioqueño pusiera la serie 2-0 y quedara a dos victorias de conseguir el título gracias a la oportuna reacción del venezolano Heissler Guillént, quien fue la figura y se convirtió en el socio de Stalin Ortiz para labrar la victoria 98-87 (parciales 25-22, 50-49 y 75-65).
Sin dejarse contagiar de la efectividad de Juanito Herrera (el mejor de la visita con 35 puntos), Arrieros puso a prueba su casta y con la muñeca caliente de Ortiz y Guillént sentenció el compromiso con la misma estrategia colectiva que le ha servido para ser el mejor quinteto de la temporada.
Se le viene lo más difícil, sortear las dificultades de Cúcuta a partir de mañana con el tercer encuentro, pero con lo exhibido anoche, el elenco montañero demostró que está para cosas mejores en esta temporada.
Pico y Placa Medellín
viernes
2 y 8
2 y 8