Inspirada en las molas y los textiles indígenas, la creadora colombiana Amelia Toro acaba de presentar su más reciente colección Otoño-Invierno. Durante los últimos años la creadora capitalina se ha interesado por las tradiciones de las comunidades indígenas del país, como un compromiso constante de su trabajo en el diseño, con la cultura étnica de Colombia.
Esta vez, Toro creó su colección Otoño-Invierno 2011 inspirada en la geometría de las molas, un arte textil tradicional propio de los kunas. "Esta colección, como las otras, habla de nuestras herencias. He realizado un trabajo permanente con indígenas latinoamericanos. Este trabajo empezó en España, se trasladó a Nueva York y luego llegó a Colombia.
Al ser ganadora del Premio Cromos a Mejor Diseñadora Peroni 2010 por su colección Alicia, ha contado con el respaldo de la empresa privada no sólo por su trabajo creativo, sino también por el desarrollo social que realiza en pro de la mujer colombiana, por un lado, apoya a las mujeres y el arte manual, junto a las tradiciones culturales de grupos indígenas de Latinoamérica integrando su trabajo artesanal a la moda y para así continuar su patrimonio cultural. Y como si fuera poco, trabaja con madres cabeza de familia para darles herramientas de desarrollo y mejorar así su situación financiera. Moda transformadora social.
En pasarela de los años 60
En el desfile que realizó en el World Trade Center de Bogotá, las lanas fueron las protagonistas en esta colección Otoño-Invierno, donde Toro mezcla la silueta estructurada y sobria de los años cincuenta del siglo pasado, con el look joven que se impuso una década después en la mujer europea.
Colores
Si de colores se trata, Toro se inclinó por una paleta de colores fuertes, que recuerda el destello de color de los años 60 y se mezcla con la sobriedad del negro, infaltable en una colección femenina para temporada Otoño-Invierno, aunque en esta ocasión Amelia Toro lo combina con muchos colores, lo cual es determinante en la identidad de su propuesta.
En cuanto a las prendas, predominaron las túnicas muy cortas y la silueta tiene un rasgo masculino típico de los años 60, década fundamental en la inspiración de Amelia Toro para esta colección.
Los vestidos tienen silueta ajustada, mientras que los Capri son más masculinos. Todo esto lo complementó con abrigos, teniendo en cuenta la temporada, y además, predominó el reconocido prenda sobre prenda.
Empieza apenas el proceso de dar a conocer esta nueva colección, de quien sin duda es una de las más reconocidas diseñadoras colombianas.