El lanzamiento del álbum oficial del Mundial 2026 por parte de Panini ya es una realidad, pero no ha llegado sin polémica. Aunque mantiene viva una tradición que apasiona a millones, el aumento en el número de láminas y el costo total han generado críticas entre los aficionados.
Uno de los cambios más notorios para esta edición es el salto en la cantidad total de laminas: 980, muy por encima de las 600 que solían componer colecciones anteriores. Este incremento responde a la ampliación del Mundial a 48 selecciones, lo que naturalmente exige mayor contenido.
Sin embargo, este crecimiento también impacta directamente en el bolsillo. Se estima que completar el álbum podría costar alrededor de $690.000, sin contar las láminas repetidas, un factor inevitable en este tipo de colecciones y que complica aún más la tarea, especialmente para los sectores con menor poder adquisitivo.
Precios: un aumento moderado, pero acumulativo
Panini ha defendido su política de precios destacando que el incremento por sobre ha sido relativamente bajo en comparación con otros mundiales.
Sobre con 7 láminas: $5.000
Álbum tapa blanda: $14.900
Álbum pasta dura: $49.900
El aumento frente a la edición de Copa Mundial de la FIFA Catar 2022 es de apenas $14 por lámina, lo que representa cerca de un 2%, el menor incremento en años recientes.
Para ponerlo en perspectiva:
Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014: $1.200 por sobre
Copa Mundial de la FIFA Rusia 2018: $2.200 (83,3% de aumento)
Catar 2022: $3.500 (59,1% más)
Aun así, aunque el alza actual es leve, el volumen total de láminas hace que el gasto final sea considerablemente mayor.
Otra crítica: jugadores que podrían no ir
Más allá del precio, otro punto que genera debate es el contenido del álbum. Muchos coleccionistas cuestionan que se lance sin conocer las convocatorias definitivas de las selecciones, lo que puede derivar en que hasta un 25% de los jugadores no participe finalmente en el Mundial.
La comparación es clara: es como hacer un álbum del fútbol colombiano sin saber aún qué equipos ascienden o descienden. Esto resta precisión a la colección y puede afectar su valor para los aficionados más exigentes.
Tradición que resiste
Pese a las críticas, hay algo que no cambia: cada Mundial convierte el álbum de Panini en un fenómeno global de ventas. Intercambios en calles, colegios y redes sociales siguen siendo parte esencial de la experiencia.
Al final, el álbum del Mundial 2026 refleja una realidad dual: por un lado, el entusiasmo intacto de los fanáticos; por otro, un producto que crece en magnitud y costo, abriendo el debate sobre su accesibilidad en tiempos actuales.