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Entretenimiento | PUBLICADO EL 22 julio 2020

Al Gato Baptista no lo querían en Pasión de Gavilanes

Jaime Horacio Arango Duque

Juan Alfonso Baptista, radicado en Bogotá, está dedicado a los restaurantes y no se había podido ver Pasión de Gavilanes. Ya se desatrasó.

El Gato (Juan Alfonso Baptista) no duda en señalar que su vida profesional y personal es una antes y otra después de grabar Pasión de Gavilanes, proyecto en el que casi queda por fuera.

Recuerda que cuando llegó al país a presentar el casting lo deportaron porque su pasaporte se había vencido, él no desistió y tras varios intentos logró quedar en el equipo de protagonistas de la telenovela que se estrenó hace 16 años y que actualmente es el programa más visto de la televisión colombiana.

La cuarentena lo agarró en Bogotá, donde está radicado hace años, justo cuando estaba empacando para irse a España, donde iba a ser jurado del programa Tu cara me suena.

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¿Cómo asume el boom que está teniendo la repetición de la telenovela?

Sorprendido con tanta acogida después de tantos años, es una bendición para nosotros podernos ver en pantalla, nunca había tenido el tiempo para observar el proyecto de manera detallada, me emociona la reacción de la gente, es el resultado de un trabajo hecho con mucho amor armonía”.

¿Ese fue su primer proyecto en Colombia?

“Fue una historia particular porque al principio no me querían en el casting, me vine para Colombia y me deportaron porque el pasaporte se había vencido, pero regresé a otra prueba en la que casi no me reciben, hice la prueba para el papel de Franco (el que hizo Michel Brown) me sabía todos los diálogos y las escenas, y me pusieron a hacer fue de Oscar, casi me muero, me toco aprenderme todo en cuestión de minutos. Lo que es para uno es para uno, nadie se lo quita”.

¿Ese fue el despegue de su carrera internacional?

“Ya tenía seis años de carrera en Venezuela y México, había hecho Gata Salvaje en Estados Unidos, pero Pasión de Gavilanes fue lo primero en Colombia, me enamoré del país, del verde de sus montañas y de la gente. Fue esta novela la que nos disparó a muchos de los que estuvimos en el proyecto”.

Ha sido un buen año, también estuvo en La Venganza de Analía...

“Es una bendición, no he parado de trabajar, pese a algunos momentos difíciles, fue un orgullo estar en La venganza de Analía y formar parte de esa historia con un personaje de ajedrecista, muy ambiguo, que uno no sabía si era bueno o mal, pero al final muestra su corazón grande y terminó apoyando a Analía”.

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¿Sigue radicado en Colombia?

“En mayo me iba para España, iba para el concurso Tu cara me suena, iba a echar raíces allá, llevó varios años viviendo en Bogotá dedicado al mundo de los restaurantes donde llegué por inversión, ahora estamos reestructurando viendo como se acomoda el negocio. En esta cuarentena he tratado de sacar lo mejor de mí, pintando, ya vendí varios cuadros, escribiendo, no vivo día a día, sino minuto a minuto”.

¿Y cómo le va en la cocina?

“Siempre me ha gustado comer y viajar y se dio la oportunidad de los restaurantes, yo cocinaba tres cositas, pero ahora como ejercicio terapéutico he sacado mis recetas y me las han publicado y me han ido bien, me doy cuenta que soy duro en el tema”.

Contexto de la Noticia

Jaime Horacio Arango Duque

Periodista, apasionado por el cine, la televisión y el fútbol. Egresado de la U. de A, y envigadeño de nacimiento y residencia.