Como un mundo perdido en el corazón de la Amazonía colombiana se yergue la serranía de Chiribiquete, un parque nacional que guarda una joya arqueológica y antropológica: abrigos rocosos con pinturas rupestres que han servido como santuario a indígenas desde hace 19.500 años.
Como sucedió en la imaginación de Arthur Conan Doyle, los grandes y pequeños exploradores pasaron de largo por este recóndito lugar hasta que una fuerte tormenta desvió en 1986 al entonces director de Parque Nacionales de Colombia, Carlos Castaño-Uribe y tuvo que aterrizar improvisadamente en los alrededores de la serranía.
“Después de una hora de vuelo empecé a ver con el piloto en el horizonte una formación geológica que jamás habíamos visto (la serranía de Chiribiquete)....