Hace poco más de 15 años, Amparo Grisales recibió una llamada de Juan Esteban Sampedro, vicepresidente de Entretenimiento en Caracol Televisión. La conversación era para proponerle hacer parte de un proyecto pequeñito, con poco presupuesto, un nuevo formato que el canal quería sacar al aire.
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– “Yo vivía en Estados Unidos cuando él me llamó. Lo escuché y pregunté de qué se trataba. Yo creo que Dios te tiene ya planeado las cosas bellas que te quiere dar en la vida y, para mí, Yo me llamo ha sido un regalo de Dios”, contó Grisales.
El primer episodio del reality de imitación fue emitido el 22 de agosto de 2011. Amparo recuerda que las grabaciones las hacían en el Teatro Astor, en Chapinero, y que la escenografía era de cartón.
El primer “doble perfecto” que descubrió el jurado –que también estaba conformado por el productor Jairo Martínez y la imitadora profesional Luz Amparo Álvarez– fue el del cantante de vallenato Rafael Orozco.
De ese panel, la única que continúa en el show –uno de los más vistos de la televisión colombiana en los últimos años– es la actriz manizaleña de 69 años, quien, con razón, se ha ganado el título de ser el corazón y el ADN de Yo me llamo.
Quince años después de su estreno, el programa llegará este martes a su undécima temporada, en la que Grisales continuará “erizándose” con la interpretación de los cientos de participantes que audicionarán con la esperanza de ser los ganadores de 500 millones de pesos.
– “Creo que esa es una de las razones por las que Yo me llamo Colombia es tan reconocido. El formato existe en muchos países, pero aquí el nivel de exigencia es mucho mayor. Desde la primera temporada yo dije que debíamos tener dobles perfectos: no basta con que la voz se parezca, también tienen que parecerse físicamente, en la forma de moverse, de mirar y de interpretar. Esto no es un programa de radio. Ver esa evolución, cómo terminan pareciéndose tanto al artista que imitan y cómo logran cumplir sus sueños, es la verdadera magia del formato”, explica la jurado.
Aunque por sus más de cuatro décadas de trayectoria como actriz muchos podrían pensar que, a la hora de evaluar a los concursantes, su mirada se centra únicamente en la imitación de los gestos y la similitud de los movimientos con los del artista que interpretan, lo cierto es que la música también ha ocupado un lugar central en su trayectoria.
Una de sus anécdotas favoritas ocurrió cuando Delia, su mamá, la inscribió junto a sus hermanos en Bellas Artes para estudiar teatro y música. Más adelante, ya dedicada a la actuación, Amparo también hizo parte de montajes de teatro musical como Doña Flor y sus dos maridos y No seré feliz, pero tengo marido. Pero el paso más decisivo para construir una carrera en la industria musical lo dio en 1993, cuando lanzó Seducción, su álbum de baladas románticas y pop latino que contó con diez canciones.
– “La gente puede ser muy envidiosa y hay mucho hater. Durante muchos años a las actrices en Colombia prácticamente no nos dejaron cantar. Muchas lo intentamos, pero nunca tuvimos el apoyo [...]. La música ha sido clave en mi vida; sin ella, el mundo sería un lugar vacío. Es una de las frecuencias más hermosas que existen y por eso es tan importante que hayan buenas letras y melodías”, considera.
En esta temporada de Yo me llamo, Grisales seguirá acompañada por el maestro César Escola en la mesa de jurados. Los nuevos integrantes del panel serán el cantante de vallenato Elder Dayán Díaz y el lobo rojo Aurelio Cheveroni.
Además de la competencia de imitadores adultos, en esta ocasión también regresará Yo me llamo mini, cuyo ganador recibirá 100 millones de pesos para financiar sus estudios universitarios. Todos los episodios, además de la transmisión habitual por Caracol a las 8:00 de la noche, también estarán disponibles en la plataforma Ditu.
Al igual que en ocasiones anteriores, Amparo espera que el programa siga consolidándose como “el templo de la imitación más importante de Latinoamérica”. Su apuesta continúa siendo la exigencia, pero también la conexión emocional con quienes consideran un sueño cumplido cantar frente a ella.
Dice que, hasta ahora, la ha sorprendido que, después de once temporadas, el programa no haya dejado de encontrar talentos extraordinarios, no solo de Colombia, sino de diferentes partes del mundo. Es gracias a eso que “la Diva de Colombia” sigue levantando un brazo para recorrerlo con el índice de la mano opuesta mientras grita: “¡Me ericé!”.
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Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Quiénes serán los jurados de la nueva temporada de
Yo me llamo 2026?
- En la undécima temporada de
Yo me llamo, Amparo Grisales y César Escola continuarán como jurados. A ellos se sumarán el cantante de vallenato Elder Dayán Díaz y el personaje Aurelio Cheveroni, quien regresa a la televisión como parte del panel de evaluación.
- ¿Qué evalúa Amparo Grisales para decidir si un participante es un “doble perfecto”?
- Amparo Grisales asegura que no basta con que el concursante tenga una voz parecida a la del artista que imita. También evalúa el parecido físico, la forma de moverse, los gestos, la mirada y la interpretación sobre el escenario. Según la actriz, ese nivel de exigencia es una de las características que diferencia a
Yo me llamo Colombia de las versiones del formato en otros países.
- ¿Qué novedades tendrá la nueva temporada de
Yo me llamo?
- Además de la competencia principal de imitadores adultos, regresará
Yo me llamo Mini, una versión para participantes infantiles. El ganador de esta categoría recibirá 100 millones de pesos para financiar sus estudios universitarios. Los episodios se emitirán por Caracol Televisión a las 8:00 p. m. y también estarán disponibles en la plataforma Ditu.