Con 56 votos a su favor, el senador Honorio Henríquez del Centro Democrático quedó electo como presidente del Senado, superando los 45 votos que logró Alfredo Deluque. Así terminó la pelea de la semana, que dejó ver diferencias dentro de la coalición de gobierno.
Sobre todo porque Deluque representaba la apuesta del gobierno entrante de Abelardo de la Espriella, quien se negaba a darle su apoyo a Henríquez, líder uribista de la bancada mayoritaria de la coalición.
Así las cosas, la mesa directiva del Senado quedó compuesta por el senador Henríquez, quien fue postulado por su copartidario Hernán Cadavid; al cierre de esta edición, el primer vicepresidente sería Manuel Antonio Virgüez Piraquive (Mira), y el segundo vicepresidente, Alejandro Ocampo (Pacto).
Por su parte, la Cámara de Representantes quedó presidida por Nicolás Barguil del Partido Conservador, quien obtuvo un total de 180 votos. Todo indicaba que el primer vicepresidente de la Cámara, al cierre de esta edición, era el representante antioqueño por Creemos, Simón Molina, y el segundo vicepresidente sería Erick Velasco, del Pacto Histórico por Nariño.
La votación empezó pasadas las 10 de la noche. Cada uno de los senadores —para la presidencia del Senado— y de los representantes —para la de la Cámara— escribió en una papeleta el nombre por el que quería votar, la depositó en una urna y así, uno a uno, se surtió la votación.
Entre los demás cargos, el Partido Liberal oficializó la postulación de Miguel Ángel Sánchez como su candidato a la Secretaría General de la Cámara, un puesto que maneja el orden del día. La victoria de Sánchez se daba por descontada: los liberales lograron esta designación porque el Partido Conservador les cedió el puesto a cambio de quedarse con la Presidencia de la Cámara. Por eso, en esa corporación —a diferencia del Senado— ya están definidos los principales cargos.
La elección de los presidentes de ambas corporaciones tiene un peso estratégico. Quienes asumen esos cargos son los encargados de dirigir las sesiones, definir la agenda del día, garantizar el orden de los debates y, en el caso del Senado, representar institucionalmente al Congreso.
La pérdida de Deluque significa la derrota del primer gran pulso del presidente electo —pues el guajiro no solo es su amigo personal, sino también la persona que él mismo impulsaba—. No obstante, algunos consideran que podría haber gastado “de más” su capital político. Otros, en cambio, sostienen que una cosa es la designación y otra muy distinta la gobernabilidad, en la que seguramente tendrá más respaldo, pues el Centro Democrático (bancada más grande del gobierno) tiene fuertes coincidencias programáticas con las iniciativas del nuevo gobierno.
En todo caso, algo que caracteriza a este Legislativo es que no será fácil de gobernar. De acuerdo con el análisis de la firma Orza, los acuerdos se darían mucho más uno a uno y no por bancadas, pues la disciplina partidista parece haber perdido fuerza, sobre todo en la Cámara.
En este nuevo Congreso se destaca la renovación del Senado, es de alrededor del 40%, y la de la Cámara casi del 60%. Con 68 parlamentarios —contando a los de oposición—, el Pacto Histórico tiene la bancada más grande, seguida por el Centro Democrático, con 47 congresistas.
Y los símbolos también se tomaron la instalación: desde la ropa y colores representativos, como en el caso de Jennifer Pedraza y Catherine Juvinao, hasta pancartas, como la que llevó toda la bancada del Centro Democrático con la frase “47 abejas en defensa de Colombia”. El representante de la Curul Afro mostró, por su parte, una pancarta en la que denunciaba que el CNE les “robó” la otra curul a su copartidario de la lista Libres, mientras que el senador Luis Carlos Rúa llegó disfrazado de elefante blanco, la imagen que lo llevó al Congreso.
Perfil de Henríquez y Barguil
Honorio Henríquez Pinedo, oriundo de Santa Marta, es abogado de la Universidad de La Sabana, con especialización en Opinión Pública y Mercadeo Político de la Pontificia Universidad Javeriana y estudios en Seguridad y Defensa Nacional. En el sector público fue director de la ESAP, secretario general del Ministerio del Interior, viceministro de Justicia (e), entre otros cargos. Como senador del Centro Democrático ha presidido y vicepresidido la Comisión Séptima.
Nicolás Barguil es representante a la Cámara por Córdoba, del Partido Conservador. Logró un acuerdo temprano para presidir esa corporación. Llegó a la Cámara en 2022 y fue reelegido para el periodo 2026-2030. Antes de llegar al Congreso desarrolló buena parte de su carrera en el sector agroindustrial. Es primo del senador David Barguil.
¿Qué sigue? Las comisiones
Como en la Cámara los acuerdos estaban casi saldados, este diario conoció que todo indica que la Comisión Primera, encargada de asuntos constitucionales, sería dirigida por el Centro Democrático; la segunda y la tercera tendrían como presidente a los conservadores; mientras que a Séptima, donde se tramitaron varias de las reformas sociales de Petro, estaría presidida por los uribistas también.
En cuanto a la Comisión de Acusaciones, que avanza en su conformación, tendría cinco curules para aliados del petrismo y al menos tres para el Centro Democrático, de las 16 que la integran. Del Pacto Histórico, Petro habría escogido los nombres de Heráclito Landinez, Gabriel Becerra, David Alejandro Toro y María del Mar Pizarro, junto a otra persona más; mientras que por el CD estarían Daniel Briceño y Daniel Bernal y posiblemente otro nombre más.