Todos queremos la paz. Es el bien en el que culminan todos los demás bienes: la verdad, la libertad, la justicia, la fraternidad. La paz auténtica e integral nunca se conquista únicamente con la fuerza de las armas; la violencia siempre engendra o hace evolucionar la violencia. La paz es una dinámica permanente que cada pueblo, en cada etapa de su historia, tiene que definir y construir, sabia y cuidadosamente, para que no se rompa el pacto social o para rehacerlo si se ha roto. Solo se puede salir del círculo vicioso de la violencia y parar su implacable fuerza multiplicadora respondiendo al mal con el bien.
Vencer el mal con el bien significa emplear a fondo las estrategias del diálogo, la convicción, el respeto, la solidaridad y la justicia;...