Dice no tenerle miedo a nada. Y es verdad, porque no a todo mundo le da por lanzarse al vacío, cualquier día, desde el monte Everest. Pues ese salto lo hizo en 2013. Y no es nada, realmente, para él pues en otra de sus hazañas acaba de tirarse desde el Kilimanjaro, la elevación más alta del África: 5.895 metros.
Lo hizo equipado con un traje wingsuit para convertirse en la primera persona en hacerlo. Se trata de Valery Rozov, un deportista extremo ruso que se dio a la tarea de celebrar sus 50 años de vida con semejante récord.
La semana pasada subió hasta la cumbre denominada Western Breach Wall, situada a 5.490 metros de altura, donde halló el espacio ideal para acometer su proyecto. Gracias a su traje de alas, planeó en el aire y cayó en picada hasta llegar al piso, y en un minuto -cronometrado- recorrió en horizontal 3 kilómetros de distancia antes de aterrizar.
“Pasamos un día entero buscando el lugar ideal para saltar. Estuvimos en el cráter del Kilimanjaro, a 5.750 m.s.n.m., pero había mucho viento y estaba muy nublado, así que tuvimos que esperar hasta el tercer día y hacerlo desde el Western, unos metros más abajo. Realmente fue un vuelo asombroso, sensacional”, diría Valery, quien, literalmente, hizo el Kilimanjaro a vuelo de pájaro.
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