Tras su gran actuación en el Gran Premio de Australia de la Fórmula 3, el pasado viernes, en el Albert Park Grand Prix Circuit, en el que llegó tercero de la competencia, el colombiano Sebastián Montoya (Telmex Claro) logró su primer podio de la categoría en apenas tres carreras.
Pero eso no es todo porque en la madrugada de este sábado la Federación Internacional de Automovilismo (FIA) informó de la descalificación del piloto argentino Franco Colapinto, quien había llegado primero, debido a irregularidades en el monoplaza con el que compitió su escudería MP Motorsport.
Por esta razón, Montoya se quedó con la segunda plaza del circuito y el inglés Zak O’Sullivan (Prema Racing) fue oficialmente el ganador.
Los jueces de la competencia tomaron la drástica decisión después de realizar un análisis a los autos.
“Los comisarios encontraron piezas de carrocería fuera de los límites reglamentarios. Las modificaciones a la geometría de las partes en cuestión están prohibidas por las reglas fuera de las reparaciones básicas”, dijo la FIA en un comunicado oficial.
Los aplausos de su padre
El automovilista de 17 años carga con una gran responsabilidad. Su apellido sinónimo de triunfos para el automovilismo colombiano debido al legado que dejó su padre Juan Pablo Montoya en la Fórmula-1 y Nascar.
En el momento de la premiación, Sebas, como le dicen sus amigos y familia, recibió el aplauso de su progenitor, quien lo acompaña a todos los eventos automovilísticos.
Con esta actuación, el piloto cafetero se encuentra en la octava posición de la clasificación general del campeonato y volvía a competir al cierre de esta edición en la carrera principal, que dará por terminada la ronda australiana en la Fórmula 3.