Demostrando que mantiene intacto su talento en la pelota quieta, Mauricio Molina puso a celebrar ayer al Independiente Medellín con un golazo frente al equipo con el cual debutó en el profesionalismo en 1997: Envigado Fútbol.
“Conseguimos tres puntos muy importantes que necesitábamos por la presión y todo lo que se vivió en estas dos semanas, porque no podíamos perder y dejar unidades en la mesa; estoy demasiado contento por lo conseguido”, comentó al final el volante creativo que le dio el triunfo 1-0 al conjunto escarlata.
Gracias a ese cobro del minuto 78 llegó el desequilibrio ante un muy aplicado elenco naranja, que fue más en el primer tiempo con presión y las opciones de Mateo Cardona, quien terminó expulsado (54’) brindándole libertades...