Zinedine Zidane Bedoya, una de las promesas de las divisiones menores de Atlético Nacional, tendrá una nueva experiencia internacional. El mediocampista, de apenas 17 años, está en Brasil para estar inicialmente durante un mes con Bragantino, club que lo observará y evaluará durante ese periodo.
Si supera las pruebas y convence al cuerpo técnico y a los responsables de las divisiones formativas del equipo brasileño, Bedoya podría convertirse en jugador de Bragantino en condición de préstamo. Aún está por definirse si el acuerdo incluiría una opción de compra o si el objetivo será únicamente que el futbolista se foguee y adquiera experiencia en el fútbol brasileño.
El negocio, además, tiene una particularidad: por su edad, cualquier operación que implique una transferencia o préstamo deberá ajustarse a las normas aplicables a los menores de edad. Por eso, una eventual formalización del acuerdo tendría que producirse cuando el jugador cumpla la mayoría de edad.
Un nombre que lleva una historia
Su nombre no pasa inadvertido. Zinedine Zidane Bedoya fue bautizado así en homenaje a la leyenda francesa que marcó una época en Juventus, Real Madrid y la selección de Francia. Su padre, admirador del mítico “Zizou”, quiso rendirle tributo y, de paso, depositó en su hijo la ilusión de que algún día también pudiera deslumbrar en una cancha.
Con 17 años, el joven futbolista empieza a responder a esa expectativa con actuaciones que han llamado la atención en las categorías menores de Atlético Nacional.
Bedoya es un zurdo con buena técnica, visión de juego, capacidad para el uno contra uno y recursos para manejar la pelota en espacios reducidos. Su talento le permitió avanzar rápidamente por las diferentes categorías de la cantera verdolaga hasta llegar a la sub-20.
De Cartagena a la cantera de Nacional
Su historia con el fútbol comenzó lejos de Medellín. Fue en Cartagena donde dio sus primeros pasos con el balón, hasta que el profesor Orlando Contreras descubrió sus condiciones y lo recomendó al club Belén La Nubia Arco Zaragoza, de la Liga Antioqueña de Fútbol.
Allí permaneció durante más de tres años, periodo en el que comenzó a sumar títulos y a destacarse como uno de los jugadores más desequilibrantes de su categoría.
Su evolución despertó el interés de Atlético Nacional, que siguió de cerca su proceso antes de abrirle las puertas de su cantera. Bedoya llegó a la categoría sub-15, dirigida en ese momento por el entrenador Diego Mazo, y desde entonces continuó escalando posiciones dentro de la estructura verdolaga.
Un zurdo que disfruta tener la pelota
En la cancha se muestra tranquilo, pero al mismo tiempo decidido para asumir responsabilidades. No se esconde cuando recibe el balón; por el contrario, lo pide, busca superar rivales y participar en la construcción del juego.
“Me gusta ganar duelos en el uno contra uno y tener la pelota”, ha explicado el propio futbolista al describir su estilo.
Sus actuaciones en las divisiones menores también han comenzado a circular en redes sociales. En los videos se aprecia a un jugador ágil, veloz y con capacidad para interpretar rápidamente las jugadas. Además de superar rivales, suele levantar la cabeza para encontrar a sus compañeros o buscar el arco.
Ahora tendrá la oportunidad de probar sus condiciones en otro país. Bragantino será el escenario en el que deberá demostrar durante un mes que puede competir y crecer en un entorno diferente.
Para Atlético Nacional también será una prueba importante dentro del proceso de formación de uno de sus jóvenes talentos. La posibilidad de que Bedoya tenga una experiencia internacional a tan corta edad puede convertirse en un paso importante para su desarrollo.
Por ahora, el futuro inmediato está en Brasil. Después vendrá la decisión sobre su continuidad: si Bragantino apuesta por quedarse con él bajo una fórmula de préstamo con opción de compra cuando las condiciones legales lo permitan, o si el objetivo será únicamente que sume experiencia y regrese a Nacional.