La Copa Mundial de la FIFA Norteamérica 2026 dio como ganadora del certamen a la selección de España, equipo que dirige Luis De la Fuente y que conquistó el mundo con un fútbol lírico y práctico, combinando expresiones clásicas del balompié como el juego de posesión junto al juego físico y las transiciones rápidas que se ven en la élite de este deporte.
Más allá de los elogios a lo hecho en el rectángulo de césped, el éxito de la escuadra ibérica tiene un trasfondo desde lo humano. Después del Mundial de Alemania 2006, la selección española de fútbol cambió su filosofía de juego, ya no era más la Furia Roja del temperamento fuerte, sino que priorizaron el buen trato de balón, generando una unión con la pelota pocas veces vista en el fútbol internacional.
Justo este año se cumplen dos décadas de este adoctrinamiento del fútbol español. Desde las bases, las divisiones menores, las canteras o como se le quiera llamar al fútbol formativo, los jugadores de este país crean identidad, y es allí donde aparecen quienes son, quizá, las personas más importantes en este proceso: los formadores.
Esta generación de futbolistas que consiguieron la segunda estrella mundial para la Roja es consecuencia de este proyecto de transformación en el deporte rey hispánico. Uno de los principales monarcas de esta ideología es nada más y nada menos que Luis De la Fuente Castillo, entrenador de 65 años de edad que pasó la mayor parte de su vida siendo formador tanto de jugadores de fútbol como de directores técnicos.
De la Fuente, quien fue un destacado lateral izquierdo en el Athletic de Bilbao (1980-1997, 1991-1993), Sevilla F.C. (1987-1991) y Deportivo Alavés (1993-1994), implementó en su etapa como director técnico y profesor los conocimientos adquiridos en su etapa de futbolista, llevándolos más allá de lo futbolístico y enfocándose en lo grupal, en el disfrute y entendimiento de ideas para que se puedan llevar a cabo de la forma correcta.
Desde 1997 está ligado al desarrollo de futbolistas, pasando por divisiones básicas de equipos Sevilla F.C. y Athletic Bilbao. Debutó en la segunda división como director técnico al frente del Deportivo Alavés en el año 2011, donde dirigió 11 partidos, ganó 4, empató 4 y perdió 3. Todo esto se dio antes de su llegada a las bases de la selección española en 2013.
Las claves de la España campeona de Luis De la Fuente
La llegada de De la Fuente en 2013 a la sub19 de España fue la entrada del técnico al mundo del que nunca más saldría, la selección. En su autobiografía “La vida se entrena cada día”, explicó que en sus procesos habría dos cosas innegociables: la identidad y la excelencia. El estratega guía a sus jugadores a través del ejemplo, cuando en la mayoría de los casos no es así.
De 2013 a 2023, el entrenador estuvo entre la sub-19, sub-18, sub-15, sub-21 y sub-23 de España, respectivamente. Formó en el camino a la mayoría de jugadores del plantel actual, a excepción de Aymeric Laporte, que estuvo en su proceso formativo con Francia.
“Comencé a cuidarme, a tener otra mentalidad respecto a mi profesión, entendí que muchas de las lesiones que había sufrido eran porque llevaba una vida desordenada. Me di cuenta de que nadie te regala nada”, afirma en su biografía sobre su etapa como jugador. Estos mismos principios son los que intenta impregnar en cada uno de sus jugadores.
Para De la Fuente las claves son varias, pero principalmente encabezan la lista la claridad de las ideas por parte de los jugadores y sus valores dentro y fuera del terreno de juego, lo que hace que su trabajo sea más efectivo. Luis no es un tipo que se vaya solo por el resultado, también se inclina demasiado hacia el cómo se consigue. Por eso esta España no solo gana, sino que gusta y juega bien.
“Me llevo al equipo a aquellos futbolistas de los que tengo la certeza de que van a desarrollar esa idea de manera natural porque están seguros de ello. Estos hombres son muy buenos, pero hay que convencerlos de que, con esos principios de trabajo, de unión y de generosidad, ganamos todos”, afirmó en su libro.
Al frente de la selección mayor de la Real Federación Española de Fútbol, Luis de la Fuente lleva 1298 días, dirigió 49 encuentros, salió victorioso en 39, igualó en 7 y cayó en 3 ocasiones. Ganó una Liga de Naciones de la UEFA, una Eurocopa y un Mundial de fútbol. Todo esto se consiguió por un buen equipo, un buen entrenador y la aplicación de los principios del balompié español.
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- ¿Qué cambió España en su modelo de juego para volver a ser campeona del mundo?
- España transformó su filosofía después del Mundial de Alemania 2006. Dejó atrás un estilo basado principalmente en la intensidad y el temperamento para priorizar el buen trato del balón, la posesión, la formación de jugadores y una identidad futbolística que, con el tiempo, incorporó también el juego físico y las transiciones rápidas.
- ¿Por qué Luis de la Fuente es considerado una pieza clave del éxito de España?
- Luis de la Fuente es señalado como uno de los principales responsables porque trabajó durante una década en las selecciones juveniles de España, formando a buena parte de los futbolistas que integran el actual plantel campeón. Su conocimiento de los jugadores y la continuidad del proyecto facilitaron la consolidación del equipo.
- ¿Qué principios de trabajo caracterizan a Luis de la Fuente como entrenador?
- La noticia destaca que sus pilares son la identidad y la excelencia, además de promover valores como la unión, la generosidad, la disciplina y la claridad en la idea de juego. Para el entrenador, el proceso y la forma de competir son tan importantes como el resultado.