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Fútbol | PUBLICADO EL 22 noviembre 2022

El batacazo de Arabia Saudí: los cinco minutos que frustraron el baile de los argentinos

En una muralla se convirtió el equipo árabe ante la Argentina de Messi que salió con hambre a buscar su tercer campeonato, pero se encontró de repente con un equipo impenetrable.

  • Messi anotó el único gol válido de su equipo en la derrota de Argentina contra Arabia Saudí. FOTO: EFE
    Messi anotó el único gol válido de su equipo en la derrota de Argentina contra Arabia Saudí. FOTO: EFE
  • Messi anotó el único gol válido de su equipo en la derrota de Argentina contra Arabia Saudí. FOTO: EFE
    Messi anotó el único gol válido de su equipo en la derrota de Argentina contra Arabia Saudí. FOTO: EFE
EFE y EL COLOMBIANO

No hay duda de quién es el líder de la selección argentina, ni dentro ni fuera del terreno, Lionel Messi, cuyo nombre lucía en cada paso, en cada pancarta, en cada aficionado; una figura global que traspasa las fronteras, los colores y los equipos, que, a 13.300 kilómetros de su país, también acaparó el foco en el estadio de Lusail, hoy insuficiente para esquivar el fracaso de su equipo, que tiró una racha de tres años y cuatro meses, de 36 encuentros invencible, en cinco minutos, en una zozobra general.

La selección argentina empezó el Mundial de Qatar 2022 con un batacazo inesperado, derrotado con dos goles en cinco minutos, entre el 48 y el 53, por Arabia Saudí (1-2), que levantó el 1-0 en contra en el minuto 9 de Lionel Messi, de penalti.

Eran tres años y cuatro meses sin una sola derrota de Argentina, desde julio de 2019, desde la semifinales de la Copa América 2019 ante Brasil, en un recorrido que lo proponía como una de las favoritas más firmes al título en Qatar 2022: 25 victorias y 11 empates. Había ganado ocho de sus últimos nueve encuentros, los cinco más recientes sin un solo gol en contra, con 19 a favor, tres de ellos precisamente a Italia en la ‘Finalissima’ del 1 de junio, hasta que, de repente, cinco minutos y dos goles lo cambiaron todo para Argentina.

No ha alcanzado a equilibrar los 37 duelos invicto que logró la “Azzurra” entre 2018 y 2021, ha desprendido unas dudas desconocidas, entre el gesto de incredulidad en el banquillo de su propio técnico, Lionel Scaloni, en un batacazo cuyas consecuencias dependerán de los próximos dos choques, de si es capaz de ganar o no a México y Polonia, mucho más fuertes sobre el papel que Arabia Saudí, que agrandó su historia contra una de las ‘grandes’.

Argentina no perdía su primer partido en una Copa del Mundo desde 1990, cuando cayó ante Camerún. Había ganado seis de los últimos siete estrenos en el torneo, que despertaba las expectativas más altas de los últimos tiempos en el grupo dirigido por Lionel Scaloni hasta que el 1-2 en contra reencontró a Argentina con una realidad durísima, incluso después de tomar ventaja en un penalti más que discutido, que no habría sido tal jamás, salvo en los tiempos del VAR, que también anuló dos tantos por fuera de juego a Argentina, que en ocho minutos llevó a la red tres balones. Uno de Messi y dos de Lautaro Martínez; ilegales y detectados por el VAR que no contaron.

Pero después se agitó todo. El encuentro entró en ebullición. Arabia no había dado síntomas de peligro pero los dio después, en un abrir y cerrar de ojos. Primero, en un buen centro de Firas Al Buraikan sobre Saleh Al Shehri que superó a Romero y cruzó la pelota lejos de Emiliano Martínez. Seis minutos después, en un golazo de Salem Al Dawsrai, que en el pico del área dejó en evidencia a cuatro defensas y se inventó un tiro a la escuadra que alcanzó la red.

El giro de guión llevó a Scaloni a tomar medidas. Al campo Enzo Fernández, Julián Álvarez y Lisandro Martínez. Volcó descaradamente el campo. No era para menos. Arabia estaba donde quería. Pudo empatar Tagliafico en el 63 pero Al-Owais hizo otra gran parada.

Cuando parecía dominado el partido, en una secuencia de fallos, de malas decisiones, Argentina entró en una zozobra de la que salió malparado, empatado por Saleh Alshehri, con un tiro cruzado en el 48, y doblegado por el 1-2 de Salem Aldawsari, en el 53, con una parábola que no alcanzó la estirada de Emiliano Martínez.

Se convirtió en un muro el portero árabe que desbarató cualquier intento de Argentina que buscó con insistencia a Ángel Di María pero sus centros, con su marcador rebasado, no encontraban un destino correcto para evitar el fracaso.

Esta es la cuarta victoria de Arabia en sus seis participaciones en la historia de los mundiales, y se perfila como uno de los equipos que pueden pasar a la segunda ronda del torneo que se juega en Qatar. Se queda sin margen de error Argentina en el Mundial.

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