Lo prometió y lo cumplió: James Rodríguez anotó el gol que le dio vida al Bayern de Múnich en la serie ante Real Madrid, pero contuvo su grito de desahogo ante un estadio en silencio que vio como a esa altura del partido un hombre que aún pertenece al club ponía en riesgo la clasificación madridista a la final de la Champions.
Pese al suspenso que puso el colombiano en el Santiago Bernabéu, el Madrid acabó llevándose el tiquete a la final del torneo, por tercera vez consecutiva.
Dos goles de Karim Benzema (10´ y 45´) impidieron que el equipo alemán, que jugó un gran partido, se llevara el triunfo y el pase al juego decisivo en Kiev.
La semifinal, que tuvo emociones, literalmente, hasta el último segundo, acabó finalmente con marcador 2-2, con los tantos de Joshua Kimmich (2’) y James a los 63. El global concluyó 4-3 a favor de los españoles gracias al triunfo en la ida, en Múnich (1-2).
El Madrid se enfila hacia la capital ucraniana y buscará convertirse en el primer equipo en ganar por tercera vez consecutiva el torneo europeo desde que se juega con el actual formato.
Bayern, por su parte, se queda sin la posibilidad de ganar el triplete esta temporada (Liga, Copa, además de la Champions). Era el único conjunto en Europa que podía lograrlo.
“Destaco la fuerza y la voluntad que tuvo el equipo para intentarlo”, expuso el técnico alemán Jupp Heynckess.
Para el cucuteño hay un pequeño consuelo que debe dejarlo tranquilo por haber defendido dignamente los colores del club que le abrió las puertas y lo recuperó para el fútbol. Con Bayern, se convirtió en el primer colombiano en anotar en una semifinal de Champions.
Con lo que mostró esta temporada, si decide seguir en el club bávaro, seguramente este será, apenas, uno de varios registros a su favor .
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