La misión de Alejandro Domínguez era clara cuando asumió como presidente de Conmebol el 26 de enero de este año: sanear la imagen de una institución manchada por la corrupción.
Este empresario y dirigente deportivo de 44 años, que estará al frente de la entidad hasta 2019 (por lo menos), sabe que los retos son grandes y que hay mucho camino por recorrer. En entrevista con EL COLOMBIANO habló sobre diferentes temas concernientes a su labor.
Es inevitable preguntarle por el reciente campeón de Libertadores, ¿qué opina de la campaña de Nacional?
“Es copero. Conocemos su tradición y que haya alcanzado el bicampeonato es un prestigio para la organización”.
Santa Fe, reciente campeón de Suramericana; Nacional, de Libertadores... Es evidente el crecimiento del fútbol colombiano...
“Y creo que le faltó decir que tienen una gran Selección. Suramérica vive el fútbol y los mejores jugadores del mundo son suramericanos. Cuando digo que los mejores son suramericanos también me refiero a los jugadores colombianos. El fútbol en Colombia ha dado un salto enorme y creo que se han igualado las cargas en lo que antes parecía una hegemonía Brasil-Argentina”.
Precisamente, pareciera que esas ligas potencias, caso Brasil y Argentina, han bajado su nivel...
“Yo no diría que el fútbol argentino o brasileño bajaron. Uno sigue viendo equipos brasileños y argentinos competir de buena manera, y ve jugadores de esos países llegar a las mejores ligas. Yo, sin embargo, le daría el crédito al fútbol colombiano, ha crecido tanto que se pone de igual a igual con las ligas que eran hegemónicas”.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) pasa por una crisis, ¿qué se puede hacer desde Conmebol?
“Simplemente apoyar. Consideramos que Conmebol tiene que ayudar a AFA a que salga más fortalecida que nunca de esa situación”.
Hace seis meses que está al mando de la institución, ¿qué, de lo planeado, se ha cumplido?
“Lo principal es la política. Como objetivo tenemos el focalizar el fútbol como fin, desarrollarlo y que el cambio empiece a sentirse al final de la cadena, que los jugadores y los clubes sientan que cambió en beneficio de ellos. Hoy, el fin es el fútbol y los medios, el dinero. Cuando yo entré había una organización que su fin era el dinero y su medio era el fútbol. El 91% de lo que genera de ingresos Conmebol, hoy retorna al fútbol. Son 92 millones 100 mil dólares que parten en premios en toda la Copa Libertadores. El 10% de taquilla de cada juego suma 6 millones de dólares, rubro que también volvió a los equipos, eso hace que estemos hablando del doble a lo producido el año pasado. Estoy muy feliz porque vengo de un club, sé lo que es financiarlo, lo difícil que es ser competitivo y por eso la organización se debería focalizar en estos”.
Entre lo que queda por cumplir, ¿a qué se le apuesta más fuerte?
“A modernizar la Conmebol, a que sea una organización del siglo 21, a que sea confiable, a que sea transparente y a que sea una entidad que desarrolle y promueva el fútbol suramericano y que ayude a hacer lo mismo a nivel mundial”.
¿En qué va lo del juego entre los campeones de la Euro y de la Copa América?
“Estamos en conversación directa con la Federación Portuguesa de Fútbol, también con la Federación de Chile. Tenemos que acordar dos puntos importantes que son la fecha y el lugar. Tiene que ser en una jornada Fifa y tiene que ser un lugar neutral, aunque hemos hablado para celebrar el centenario de la Conmebol y por eso la queremos acá. Ojalá fuera en Suramérica”.
¿Qué balance hace de esta Copa América Centenario?
“Fue un éxito, estamos esperando los números finales que el Comité Organizador tiene que dar el próximo mes y que
llega oficialmente a Conmebol para dar esa info a las asociaciones. Pero sí fue un éxito, pudo ser muchísimo mejor, pero no tuvimos tiempo desde mi presidencia para trabajar. Igual, no hay que llorar sobre la leche derramada”.
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