Un equipo que no haga respetar su casa es difícil que avance a las instancias importantes del campeonato. Esto lo ratificó Envigado al quedar eliminado de la segunda ronda de la Liga Águila-2 luego de su revés, 0-1, con Patriotas de Boyacá.
Con la derrota de ayer fueron cuatro en el Parque Estadio Sur este semestre, ya que antes había caído 1-2 con Cortuluá, 0-2 frente a Equidad y 1-0 ante Junior. Además, había empatado de local 0-0 con Chicó y Huila, y 1-1 con Cali.
Esto representa que de anfitrión el onceno naranja apenas rindió al 40 por ciento, “porque cometimos algunos errores y contamos con un equipo muy joven”, como lo admitió el técnico Juan Carlos Sánchez.
Esta vez la situación arbitral dejó mucho qué desear, porque Édilson Ariza amonestó al jugador que no cometió la falta (Jéfferson Gómez) y luego lo expulsó sin revisar sus apuntes. Sin embargo, Envigado no perdió por eso, sino porque le permitió libertades a un elenco boyacense lleno de experimentados, conscientes de que tenían que triunfar.
“Seguimos soñando, porque nos trazamos ganar cuatro partidos y estamos a uno y con la ilusión y la fe intactas porque seguimos vivos”, declaró luego del compromiso el orientador Hárold Rivera.
Su satisfacción, gracias al gol desde el punto penalti que anotó el defensor antioqueño Carlos Henao (14’), se dio porque al rival le faltaron hombres claros en el área y sus defensores se confundieron en varias ocasiones.
El buen proceso que traía el elenco naranja, clasificando en el primer semestre con 36 puntos, no pudo continuar porque en este campeonato se sintió la salida de cinco jugadores de primer orden. Sin embargo, quedan muchas expectativas porque los nuevos chicos dieron la pelea hasta la penúltima fecha.
Una victoria sobre los boyacenses les hubiera permitido llegar con opciones a la última jornada del próximo 22 de noviembre. Ahora que apareció la eliminación anticipada, al conjunto paisa le tocará empezar a planear con tiempo su campaña para la temporada 2016, seguramente con algunos refuerzos .