Mientras Rigoberto Urán rueda a 56 y 59 kilómetros por hora, por periodos de 12 minutos y con una moto por delante, conducida por Benjamín ‘Mincho’ Laverde, hay un ser que lo sigue con la mirada en cada giro que da en el velódromo Martín Emilio Cochise Rodríguez.
No es su técnico ni mucho menos un auxiliar del equipo Etixx-Quick Step, pero sí una persona que está pendiente, para cuando se detenga, brindarle apoyo en lo que necesite. Ella es su madre Aracely Urán. “Es que tenerlo en Medellín es un privilegio, por eso le corro cada vez que puedo, y lo acompaño a los entrenamientos con su hijo Matías -de tres años- para que se motive más y siga luchando por sus sueños”, expresa doña Aracely.
Y no solo en su pedalear sino también en sus palabras se puede apreciar la motivación de Rigo para alcanzar sus ideales, esos que lo hacen estar activo no solo montado en su caballito de carbono sino también en su cuenta personal de Twitter.
“Entre las bielas y el Twitter, así me mantengo, primero porque no puedo parar de entrenar y segundo porque me gusta complacer a la gente que me sigue”, dice, mientras ríe, Urán, quien mostró alegría de iniciar su temporada ciclística en Antioquia, donde disputará, por segunda vez en su carrera deportiva, los Campeonatos Nacionales de ruta ante corredores de prestigio que compiten en el exterior como Nairo Quintana (Movistar), Carlos Betancur (Ag2r), Julián Arredondo (Trek), y otros que impresionan en las carreteras del país.
Complacido y feliz
“Es muy bueno que vengan a competir todos los que estamos en Europa; esa oportunidad no la tenemos a menudo. Esto es realmente importante para el ciclismo colombiano, porque estamos viviendo un gran momento”, cuenta Rigo.
“Lo fundamental, indiferente de que uno gane o pierda, es compartir con todas esas personas que nos siguen por televisión”, agrega convencido.
Y advierte que se ha estado preparando duro, porque desea vencer y así poder portar la camiseta tricolor en el Viejo Continente. “No me quito en ningún momento el favoritismo. Obviamente es complicado correr solo cuando no hay un equipo, entonces será una lotería. Está claro que estoy preparado, me siento bien para la contrarreloj, he mejorado bastante, entonces la idea es hacer lo mejor posible para ganarla”.
¿Y frente a la de ruta?
En cuanto a la prueba de fondo sostiene que está claro que las opciones para hacer la diferencia son más escasas. “Estaré solo y todos los equipos le quieren ganar a uno. Es una competencia exigente pero no presenta un recorrido de más de 200 kilómetros, entonces puede haber un esprint masivo porque aquí los velocistas suben mucho. En Colombia hay un ciclismo muy bueno, hay una ruta difícil pero no selectiva”.
Pero, además de entrenar en Medellín y el Oriente antioqueño de cara al Nacional, Urán pone su mirada en otros objetivos importantes: el Giro y el Tour. En el primero de ellos se quiere sacar la espinita.
“Ya es hora de consolidar ese Giro, a ver si dejamos de ser segundos y le damos en la cabeza a eso de una vez”, expresa con la espontaneidad que lo caracteriza. Y agrega que hacer dos vueltas grandes en un año es complicado pero que, algún día, habrá que intentarlo.
Mientras va subiendo algunas fotos a las redes sociales de lo que está haciendo, a Urán se le evidencia orgullo cuando se le pregunta por el ciclismo colombiano. “El nivel crece cada vez más, hay mucha evolución”.
Tras despedirse se dirige hacia su madre, quien le pasa un termo con jugo de mango y una coca llena de arroz, frijoles, huevo y tajadas de plátano. Lo disfruta y tanto como cuando logra dejar en alto el nombre de Colombia.
Regístrate al newsletter