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Cultura | PUBLICADO EL 08 noviembre 2022

Entre dos espejos: una noche para sanar y curar el alma con la danza

La pandemia inspiró al grupo japonés de danza Butoh Sankai Juku. Se presenta este martes en el Teatro Metropolitano.

  • El grupo Sankai Juku de Japón fue creado en 1975 bajo la dirección de Ushio Amagatsu. FOTO Cortesía
    El grupo Sankai Juku de Japón fue creado en 1975 bajo la dirección de Ushio Amagatsu. FOTO Cortesía
  • El grupo Sankai Juku de Japón fue creado en 1975 bajo la dirección de Ushio Amagatsu. FOTO Cortesía
    El grupo Sankai Juku de Japón fue creado en 1975 bajo la dirección de Ushio Amagatsu. FOTO Cortesía
Por Juan Alcaraz S.

Siete bailarines en acción. Una puesta en escena limpia, muy limpia, donde no hay escenografía: solo luces y música. Un diálogo con la gravedad y una construcción de movimientos convertidos en danza. Eso es el montaje Entre dos espejos (Kōsa) de la compañía Sankai Juku, la más importante de danza Butoh fundada en Japón en 1975 y que hoy, 8 de noviembre, se presenta en el Teatro Metropolitano de Medellín.

Una obra que compuso el director Ushio Amagatsu, quien pertenece a la segunda generación de bailarines Buto: Kazuo Ohno y Tatsui Hijikata fueron los fundadores de este estilo de baile japonés que nació a finales de los años 50.

Entre dos espejos fue construida especialmente tras la pandemia de covid-19 con la idea de articular el lenguaje del cuerpo para encontrar en la profundidad de cada asistente un sentido común.

Semiramu es bailarín y asistente del maestro Amagatsu. En diálogo con EL COLOMBIANO contó algunos detalles de esta experiencia sensorial que tiene, entre otras cosas, el propósito de ayudar a sanar por medio de la danza. Una danza de movimientos muy lentos.

¿Por qué la pandemia fue inspiración para crear Entre dos espejos?

“Todos los teatros cerraron durante casi dos años y el señor Amagatsu deseaba crear una pieza que pudiera sintetizar este tiempo de vacuidad entre los artistas del mundo en una especie de ensueño en torno a lo que sus últimas piezas suscitaron en él y en las audiencias. El Butoh de Amagatsu aborda continuamente su concepción de que todos tenemos el mismo origen, quien sea o lo que sea que seamos. Esta unidad o universalidad es nuestro motor principal”.

¿Qué tipos de lenguajes utilizan en esta obra?

“Cada bailarín de Sankai Juku logra integrar un mínimo uso de energía para construir los movimientos, hay una búsqueda de integridad en ellos; también hay una evocación de emociones que queremos que el público sienta, pero no son fingidas, es nuestra propia sensibilidad en escenario”.

¿Por qué no hay escenografía?

“Porque después de la pandemia de la covid-19 el transporte de carga de nuestra escenografía se volvió escandalosamente costoso y los teatros no pueden costearlo. Pero no hay necesidad de luchar contra los elementos que son más fuertes que nosotros. En cambio, el señor Amagatsu creó el universo de Kōsa con luces y músicas que rodean la pieza con, tal vez realidades más eficientes que decoraciones pesadas”.

¿Qué esperan del público de Medellín con esta propuesta?

“Es nuestra segunda visita a la ciudad y recuerdo que la última vez, cuando yo estaba bailando en ese entonces, amamos la calidad del silencio, la concentración del público durante la obra y que de repente, al final, la hermosa ovación que tuvimos de la audiencia mientras los bailarines salíamos a dar la venia. Esperamos esta vez, ojalá, volver a vivir lo mismo”.

Juan Alcaraz

Periodista. Hago preguntas para entender la realidad. Curioso, muy curioso. Creo en el poder de las historias para intentar comprender la vida.

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