Después de nuestra visita al Cacique Nutibara de hace dos semanas, cuando le vimos sucio, con basura hasta el cogote, este personaje recibió por lo menos dos visitas más. A partir de ellas obtuvo un cambio. No un cambio extremo, pero mejoró.
Es la escultura del maestro Pedro Nel Gómez, situada en la Plazuela que toma el nombre de este cacique, en pleno centro de la ciudad. Un torso. La mirada hacia lo alto. Tiene en uno de sus hombros un águila y en el otro una serpiente, que desciende por su espalda.
De las esculturas del maestro nacido en Anorí en 1899, es la única situada en el espacio público de Medellín. Ocupa el punto más alto de una fuente seca, sin surtidor ni bomba de impuso. Los habitantes de la calle usan el espejo de agua, ese platón grande de cuyo rebose se llena el estanque inferior, para guardar trastos, desechos que tal vez llevarán posteriormente a vender a la chatarrería.
El domingo 11 de octubre escribimos que cuando hicimos las averiguaciones, ninguna entidad manifestó tener responsabilidad sobre la pieza artística.
Sin embargo, el lunes pasado, algunos empleados de la casa museo Pedro Nel Gómez, acudieron a evaluarla, como anunció su director, Álvaro Morales, en esa nota mencionada. A pesar de que su responsabilidad sobre la obra es de carácter cívico.
“En el lugar estuvo el fundidor Armando Arango, el mismo que hace el mantenimiento a las esculturas de Botero. Hizo un diagnóstico y manifestó que el bronce está en buen estado, aunque requiere ‘un cariñito’, para mejorar su presentación”, dice Morales.
Ese cariñito consiste en aplicarle champú de carro y cera carnauva para protegerla del efecto de la lluvia ácida, que le da ese aspecto grisáceo, como si fuera de cemento. Y el director de esa institución, que brilla y da esplendor al nombre del autor de la pieza, asegura que de esa labor de protección sugerida por el fundidor, mejor dicho, del “cariñito”, se encargará la casa museo Pedro Nel Gómez en los próximos días.
Una segunda visita que recibió el Cacique Nutibara ese lunes glorioso fue de una barrendera de Empresas Varias: ¡se metió al estanque seco y lo barrió! Extrajo elementos diversos, como cinturones, cortezas de frutas, restos de excrementos... “En Empresas Varias nos encargamos de barrer vías y aceras”, explica un vocero de la entidad; “no de lavar”.
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