Desde que se constituyó Tragaluz Editores la idea de sus creadores era que ese concepto trascendiera y se convirtiera un centro cultural, más allá de una editorial tradicional.
Ese sueño se hizo realidad con la apertura de la sede, ubicada en el barrio El Poblado, sobre la calle 9, muy cerca del parque, donde en un espacio de tres niveles y más de 800 metros cuadrados se abrió a la comunidad un sitio para el disfrute de la cultura en Medellín.
La construcción de la edificación no demoró más de diez meses y ahora no solo funcionan las oficinas de la editorial, sino que se abrieron espacios para un café-librería, una sala de exposiciones y aulas para dictar diferentes talleres.
“Queremos poner a funcionar todo lo más rápido posible, ya hicimos realidad el sueño de construirlo, ahora es tenerlo vivo y lleno de gente, que se vuelva un referente a nivel nacional e internacional, que nos permita hacer intercambios, para aprender de otras geografías y saberes”, anota, emocionada, Pilar Gutiérrez, la directora y fundadora de Tragaluz al hablar sobre lo que viene para este proyecto.
Apertura
La inauguración formal fue la noche de este jueves, con invitados especiales, allegados a Tragaluz, y desde hoy está abierta a la comunidad en general, con el propósito de que se apropien del espacio.
La directora Gutiérrez narra que la concepción de la sede surgió hace cinco años, cuando adquirieron el predio, que inicialmente quisieron conservar, pero debido a las fallas de construcción debieron demoler y levantar la nueva estructura.
“Desde que comenzó Tragaluz teníamos el pensamiento romántico que más que una editorial clásica fuéramos una casa editorial, con el paso del tiempo vimos que nuestras actividades iban más allá de ser editores, dictábamos talleres y hacíamos exposiciones para lo que requeríamos un espacio, así nace la idea”, recuerda la fundadora.
Paso por paso
En el primer nivel queda el café-librería, un amplio espacio que encaja en la tendencia en el mundo a la hora de comprar textos. En ese mismo piso está ubicada la galería, el espacio para la exhibición del trabajo de los ilustradores, especialmente de los que trabajan en sus libros.
Subiendo las escalas están las oficinas administrativas y un lugar para el coworking, una de las estrategias que plantea Tragaluz para expandir sus fronteras. Más arriba se ubican las aulas para los distintos talleres que se han ido posicionando.
Aunque en el país ya hay un par de sitios con estas mismas características, Pilar Gutiérrez destaca que lo importante es que Tragaluz nace desde los libros. “Nuestro corazón es la editorial y a partir de ahí nace un centro cultural”. Este fin de semana el plan es ir a conocer Tragaluz. déjese atrapar por su oferta de actividades.
800
metros cuadrados y tres niveles integran la sede
de Tragaluz Editores.