El grafiti vibra en las paredes de la ciudad, pero también en las galerías. Una manifestación de sentir popular que aporta más de lo que parece.
El grafiti vibra en las paredes de la ciudad, pero también en las galerías. Una manifestación de sentir popular que aporta más de lo que parece. FOTOS CARLOS VELÁSQUEZ
Siguiendo los pasos del célebre Banksy, cuyas obras rondan entre los 5.000 y 40.000 dólares, se han valorizado en el mercado nombres como el de Keith Haring, un artista newyorkino que falleció en 1990 víctima del VIH/sida y elaboró parte de su obra en torno a esta temática. Los coleccionistas también buscan con ahínco piezas urbanas de Jean-Michel Basquiat. Las obras que se venden son reproducciones con un certificado de autenticidad donde se incluye la fotografía del original, pues no suelen durar mucho tiempo, y un texto donde se describen las reacciones que causaron en el público.
A TVBOY, un artista italiano residente en Cataluña que tuvo algunas de sus obras exhibidas en la edición 2017 de ArtMed, le gusta poner sus piezas más polémicas...