Ecuador se enfrenta hoy a Haití consciente de que solo la victoria por más de un gol le entrega el paso a la siguiente ronda de la Copa América Centenario y lograr el “sueño” de meterse en sus primeros cuartos de final en casi dos décadas.
Los empates firmados en las dos primeras jornadas dejaron al equipo de Gustavo Quinteros en un más que peligroso tercer puesto que les obliga, primero, a ganar sí o sí a los haitianos, que ya están eliminados, y segundo, a tener que esperar al choque que disputarán inmediatamente después Brasil y Perú.
Incluso si los ecuatorianos salieran airosos del partido en el MetLife Stadium, solo una victoria de la Selección de Brasil o la de Perú les clasificaría de manera automática para los cuartos de final, una hazaña que no consiguen desde 1997.
Pero si el partido en el Gillette Stadium de Boston termina en tablas entre los peruanos y los brasileños, entonces se producirá un triple empate a puntos en el Grupo B y la clasificación para la siguiente ronda se decidiría por diferencia de goles entre las tres selecciones.
La ‘Canarinha’ parte con mucha ventaja después de su goleada ante los haitianos. Por eso para el equipo tricolor no solo es vital ganar hoy, sino que deberán hacerlo marcando más de un gol para que la balanza se decante por ellos y no por los blanquirrojos, en caso de que al final entren en juego las matemáticas.
El técnico ecuatoriano ya lo advirtió tras el empate a dos contra Perú. “Haití no ha mostrado gran fortaleza (en el torneo), pero los partidos hay que jugarlos y siempre hay que respetar a los rivales”, aseguró Quinteros.
Aquel tanto de Bolaños fue clave para que los ecuatorianos puedan hoy seguir soñando con ese pase a cuartos de final y el jugador, que milita en el Gremio de Brasil, es una de las piezas fundamentales para el técnico Quinteros, que tendrá que esperar hasta hoy para confirmar el once inicial, en el que seguro estará Antonio Valencia.
Los haitianos llegan al MetLife Stadium ya eliminados y sin nada que perder en el que será su último partido antes de tener que volver a su país, poniendo fin a su histórica primera participación en una Copa América.