Luis Fernando Andrade, en los seis años que estuvo al frente de la Agencia Nacional de Infraestructura, ANI, manejó no menos de $50 billones. Estructuró el paquete de concesiones viales más ambicioso de la historia reciente del país –que incluye 30 proyectos viales–, dejó operando 1.435 kilómetros de dobles calzadas y, recibió media docena de premios internacionales. Le hablaba al oído al expresidente Juan Manuel Santos y al exvicepresidente Germán Vargas sobre infraestructura.
Lleva 314 días preso.
La historia le cambió el pasado 4 de diciembre cuando la Fiscalía lo cobijó con medida de aseguramiento con detención domiciliaria como posible responsable de nueve delitos, entre los que están: interés indebido en la celebración de contratos; ocultamiento,...