Las edificaciones construidas antes de 1983 y aquellas que no contaron con la participación de un ingeniero calculista son más vulnerables frente a los sismos, explicó el profesor de la Universidad de Antioquia Juan Carlos Obando, ingeniero civil, magíster en ingeniería y doctor en ingeniería estructural.
El experto señaló que la sismorresistencia comprende el conjunto de conocimientos y procedimientos destinados a lograr que las estructuras tengan un buen desempeño durante un terremoto. En Colombia, los diseños y las construcciones deben cumplir con la normativa de sismorresistencia, que establece requisitos técnicos para reducir el riesgo de colapso.
Obando explicó que uno de los principales puntos de cambio ocurrió después del terremoto que devastó Popayán en 1983. A partir de 1984 comenzó a regir una normativa obligatoria para las construcciones. Según el ingeniero, los efectos de estas disposiciones pudieron observarse durante el terremoto del Eje Cafetero, cuando las edificaciones construidas bajo los requisitos tuvieron un comportamiento diferente al de estructuras más antiguas que no cumplían con esas condiciones.
“Las edificaciones más vulnerables son las que se construyeron antes de esta fecha y también las que no tuvieron la intervención de un ingeniero calculista, un ingeniero estructural”, explicó.
Sin embargo, la presencia de daños visibles después de un sismo no significa necesariamente que una edificación esté cerca del colapso. El riesgo depende del lugar donde se concentren las afectaciones. Si los daños están en elementos estructurales (por ejemplo, en las columnas de un sistema de pórticos) existe una mayor preocupación por la estabilidad del edificio.
Regístrate al newsletter