x

Pico y Placa Medellín

viernes

2 y 8 

2 y 8

Pico y Placa Medellín

jueves

5 y 9 

5 y 9

Pico y Placa Medellín

miercoles

4 y 6 

4 y 6

Pico y Placa Medellín

martes

0 y 3  

0 y 3

Pico y Placa Medellín

domingo

no

no

Pico y Placa Medellín

sabado

no

no

Pico y Placa Medellín

lunes

1 y 7  

1 y 7

¿Qué papel juega Juliana Guerrero en la vida de Petro y cuál es su poder?

Aunque tiene 24 años, el mandatario le ha consultado decisiones de alto nivel, chatean seguido y su poder llega hasta influir en nombramientos y conseguir contratos. La historia del poder detrás de uno de los nombres más polémicos de este Gobierno.

  • Juliana Guerrero, quien estuvo a punto de ser viceministra de Juventudes con títulos falsos, fue imputada por la Fiscalía; aun así, sigue siendo de confianza para Petro. FOTO cortesía
    Juliana Guerrero, quien estuvo a punto de ser viceministra de Juventudes con títulos falsos, fue imputada por la Fiscalía; aun así, sigue siendo de confianza para Petro. FOTO cortesía
Nicolás Rivera Guevara

Editor de Actualidad

hace 2 horas
bookmark

Hay días en que uno de los primeros mensajes en el celular que Gustavo Petro ve cuando se levanta es el de Juliana Guerrero. Hablan por Line, la única plataforma de mensajería que usa el mandatario, y se comparten canciones —desde Bad Bunny y Beéle hasta vallenatos de los de antes–, libros de autores como Karl Marx y Thomas Piketty y comentan algunos temas de la coyuntura política.

Pero esta semana hablaron de otra cosa por chat. En pleno Consejo de Ministros, Angie Rodríguez, quien fuera la mano derecha de Petro por más de un año en el Dapre y ahora directora del poderoso Fondo Adaptación, estalló en una entrevista con Semana y luego en otros medios. La funcionaria destapó por lo menos diez escándalos sobre el alto Gobierno: corrupción, amenazas, extorsiones y peleas.

“El poder y el dinero los tiene enceguecidos”, dijo. Sin desconocer que la funcionaria también tiene líos y cuestionamientos.Una buena parte de sus declaraciones fueron contra Juliana Guerrero, la joven de 23 años –hoy domingo 26 de abril cumple 24– que cada tanto está en el ojo del huracán por sus polémicas. “Juliana Guerrero es la que maneja el poder en muchas entidades (...) Ella es el verdadero poder”, señaló.

Rodríguez la graduó de su “peor enemiga” y hasta dijo, aunque sin mostrar pruebas, que “la señora Juliana se ufanaba de tener vínculos con el ELN. Entonces, cualquier persona que la escuche siente miedo (...) Me decía que era amiga de ellos y que tenía buena relación”.

Incluso, acusó a la joven de ser la culpable de distanciar a Petro de la vicepresidenta Francia Márquez. Pero lo que más llamó la atención y genera inquietud es un fragmento de una entrevista de la exdirectora del Dapre en Blu Radio. Le preguntaron qué relación tiene Juliana Guerrero con el presidente Petro y respondió con tono compungido: “Dios mío. No quiero hablar de eso, no quiero. Por favor”.

Luego, el propio Petro respondió en X, pero solo se refirió a ese punto, sin contestar ninguna de las graves acusaciones reveladas por su funcionaria. El mandatario no se interesó en explicar o rechazar la teoría de que en la Casa de Nariño había un “concierto para delinquir”, solo respondió por el tema de Juliana Guerrero.

“En entrevistas a funcionarios públicos del Gobierno, periodistas han sugerido relaciones sentimentales mías con las personas que se mencionan. No hablo de mi vida sentimental por decisión propia”, escribió el jefe de Estado y agregó: “por ello, he decidido contarle a la sociedad colombiana que ninguna de las personas mencionadas en la entrevista con Angie Rodríguez ha tenido o tiene alguna relación sentimental conmigo”.

Ese mismo día, según conoció este diario en primicia, Petro le pidió la renuncia a Rodríguez como gerente del Fondo Adaptación y al cierre de esta edición aún no se la había presentado.Por todo lo anterior, el país se pregunta cuál es el verdadero poder de Juliana Guerrero y qué papel ocupa en la vida del actual jefe de Estado.

¿Son amigos o novios? ¿Confidentes o aliados? ¿Por qué tanto ruido con ella y cuál es su alcance real? Las preguntas van más allá de la vida privada de un mandatario porque en este caso hay escándalos de por medio que comprometen recursos públicos y el propio funcionamiento del Ejecutivo.

Le puede interesar: Este es el dinero que maneja el Fondo Adaptación, centro de la disputa entre Juliana Guerrero y Angie Rodríguez.

Hace unas semanas la Fiscalía le imputó a Guerrero los delitos de presunta falsificación y presentación de títulos falsos al querer ser nombrada como viceministra de Juventudes del Ministerio de Igualdad y Equidad. Esa es apenas una de las polémicas, pero hay más.

Dicen que quita y pone funcionarios a su antojo gracias a la línea directa que tiene con Petro y el cuestionado ministro del Interior Armando Benedetti; que habla de tú a tú con congresistas de distintas bancadas –algunos la han buscado recientemente para “solidarizarse”—; y es capaz de destrabar un proyecto en minutos o de recomponer relaciones entre altos funcionarios.

¿En calidad de qué lo hace? Dicen también que quiere ser gobernadora del Cesar, su tierra, y que por eso Petro la nombró como su delegada en el consejo superior de la Universidad Popular del Cesar, que es pública. Más recientemente, se supo que tiene asignado un esquema de la Unidad Nacional de Protección (UNP) y este periódico reveló los detalles: un vehículo blindado y dos escoltas que le dieron hace casi un año por trabajar en el Ministerio del Interior. No tantos escoltas y vehículos como se rumoró en redes.En fin.

Sobre Juliana Guerrero –como en su momento con Laura Sarabia— se ha dicho de todo. Por eso EL COLOMBIANO investigó con fuentes cercanas a ella, con funcionarios en Presidencia y con gente del petrismo que, como Angie Rodríguez, no la quieren. Esta es la historia no conocida hasta ahora de Juliana y su poder.

¿De dónde salió?

Juliana Andrea Guerrero Jiménez nació en Valledupar, capital del Cesar, pero creció en Codazzi. Es de origen popular; su madre ha sido ama de casa, trabajó en restaurantes y manejó la cooperativa en el colegio donde sus dos hijas estudiaron. Su papá, a punto de pensionarse, es orgulloso líder de la clase obrera y trabaja en una empresa de alimentos. Ambos padres son seguidores de Petro desde hace décadas.

El núcleo familiar lo completa su hermana mayor, Verónica, de 26 años, también metida en algunas polémicas en este Gobierno.Fuentes de su familia definen a Juliana como “rebelde” desde niña, con carácter fuerte y sagaz.

“Siempre estuvo activa en el pueblo. Una vez estando en el colegio fue a pelear a la Alcaldía porque a los pela’os de primaria no les estaban dando la comida del PAE”, recuerda un familiar que prefiere no revelar su identidad. “Y hasta fue reina de Codazzi en los carnavales, tocaba instrumentos y estuvo dentro de las 10 mejores estudiantes de toda la historia de su colegio”, agrega.

Juliana creció como una niña con algunas enfermedades y quizá por eso sus padres la cuidaban en exceso. Prefería las artes y la política y sus cercanos dicen que, a pesar de las dificultades económicas, ella es “escogida de Dios” y que “tiene un don”.

Lea aquí: Iván Cepeda responde a denuncias de Angie Rodríguez: “Debe ser investigado a fondo; en el gobierno se han presentado situaciones de corrupción”

Quiso estudiar, precisamente, ciencias políticas y relaciones internacionales en alguna universidad privada y hasta alcanzó a inscribirse a la Universidad de Manizales y también a Derecho en la Universidad de Pamplona (Norte de Santander), pero por sus afecciones de salud y falta de dinero, terminó quedándose en el Cesar, estudió unos semestres de contaduría pública en la UPC y antes hizo un técnico en contabilidad en el SENA.

Fue en la universidad, con apenas 16 años, que su “rebeldía” afloró. Se incorporó al movimiento estudiantil y empezó a relacionarse con líderes del Partido Comunista, la UP y el Pacto Histórico. Sobre los supuestos vínculos con grupos armados como el ELN, cercanos a Juliana niegan tajantemente las acusaciones de Angie Rodríguez. Este diario indagó y compañeros suyos dicen que desde la universidad se ha interesado por estudiar la Teología de la Liberación del cura guerrillero Camilo Torres y la teoría del “amor eficaz” de Vladimir Zabala, quien es padre del viceministro de juventudes Pablo Zabala y exsuegro de Verónica Guerrero.

“El día que el ELN mató a campesinos en el Catatumbo, ella habló con el presidente y le dijo que se murió el legado de Camilo Torres y la teoría del ‘amor eficaz’”, dice una fuente. Lo cierto es que a comienzos de 2022 las hermanas Guerrero —una es la sombra de la otra— se metieron en el estallido social y salieron a marchar en ciudades como Cali, Santa Marta y Valledupar. Juliana se lanzó como consejera estudiantil y sacó 2.000 votos contra 90 de su competidor principal.

Ya estaba en la jugada y un evento en su universidad fue el momento que le cambiaría la vida. Petro visitó Aguachica ese año y el encuentro fue coordinado por las hermanas Guerrero.

El coronel retirado William Castellanos, quien fue jefe de seguridad del candidato durante años, se dio cuenta del liderazgo de las jóvenes y le habló a Petro de Juliana. Luego del discurso, varios jóvenes entraron a una reunión privada y, según fuentes que estuvieron presentes, la joven miró a Petro directamente a los ojos y le dijo: “Yo quiero que usted intervenga acá en la Universidad Popular del Cesar”, y le explicó a nivel financiero y político cuál era, según ella, el problema y la disputa con clanes de la región como los Gnecco.

A Petro le brillaron los ojos y cruzaron números. Cada tanto, hablaban por chat y él le enviaba libros para leer. Precisamente, el coronel Castellanos tuvo que ver en el aterrizaje de las hermanas Guerrero al Gobierno en 2023. Así lo recuerda, en diálogo con este diario: “Yo no soy ningún presunto padrino. Conocí a las hermanas Guerrero desde que eran unas niñas de 16 y 18 años, berracas para trabajar que mueven multitudes (...) un día cualquiera me llamó Juliana y nos vimos cerca a Palacio, me dice que les hicieron a ella y a la hermana una amenaza grave en el Cesar. Le comenté al presidente y me autorizó a ayudarlas. Llamé para meter a una de ellas al Ministerio del Interior y otra a Colombia Compra Eficiente, ahí empezaron a trabajar, pero no soy el padrino”.

Conozca: ¿Qué consecuencias penales podrían enfrentar Guerrero, Carrillo y los señalados por Angie Rodríguez?

Verónica fue nombrada a dedo en Colombia Compra Eficiente y Juliana en Presidencia, específicamente en la Secretaría de Transparencia, pero solo duró mes y medio y luego sí ingresó al Ministerio del Interior. “No se la llevó bien con Andrés Idárraga”, dicen. Fuentes de esas entidades las recuerdan como dos jóvenes “todo terreno”, dispuestas a “resolver”, que es la palabra que más usan cuando las recuerdan.

Juliana, en particular, no solo trabajó para ese ministerio, sino que también tuvo otros contratos. Su forma de ser –“habla muy rápido y puede enredar a cualquiera”, recuerda un alto funcionario– y la creciente cercanía en Palacio hicieron que desde noviembre de 2023, a pesar de no tener un título profesional, Guerrero consiguiera otros contratos.Hay uno en particular, poco recordado, que retrata su ascenso meteórico.

Firmó dos con la Universidad Industrial de Santander (UIS) por $9 millones a finales de 2023 y otro a principios de 2024 por $3 millones. Este diario accedió a un expediente de la Contraloría en el que se advierten presuntas irregularidades. En los entregables solo quedaron listas de asistencia a reuniones en donde a duras penas asistieron 5 contratistas, siendo una Juliana y otra su hermana, Verónica. Aunque son contratos de menor cuantía, la Contraloría advierte presunto daño fiscal. Sería solo el inicio.

“Joven, pero muy activa, rebelde”

La presentación pública de Juliana al país la hizo el propio presidente Petro en el recordado (e inédito) Consejo de Ministros televisado de febrero de 2025. En el llamado “reality”, el país vio en vivo y en directo las peleas intestinas de un gabinete en llamas.

El mandatario anunció que el equipo liderado por el entonces jefe de despacho presidencial, Benedetti, había hecho un informe de evaluación de los ministros. Y de paso aprovechó, con un tono de coquetería en su voz, para presentar a Juliana. “He hecho un trabajo, me lo ha hecho Benedetti, que está aquí sentado con Juliana, que no se pone su cachucha, pero se las quiero presentar, porque esa cachucha me la tiene que regalar; se la pedí prestada”, dijo mientras todos volteaban a verla y ya con la gorra verde olivo puesta, Petro agrega: “Pero quiero que la gente pueda conocer a Juliana. Es un poco joven, pero muy activa, rebelde, como las juventudes que nos hicieron ganar las elecciones”.

Lea también: “En la Casa de Nariño el poder y el dinero los tiene enceguecidos”: Angie Rodríguez, exmano derecha de Petro

Juliana fue determinante para elaborar ese informe que molestó a varios funcionarios del corazón del petrismo como Susana Muhamad y Gustavo Bolívar. Desde esa posición privilegiada, a pocos metros del despacho presidencial en el tercer piso de la Casa de Nariño, Guerrero participaba en reuniones de alto nivel, en las que se discutía información sensible. “Petro le preguntaba qué opinaba y ella a veces le decía que no estaba de acuerdo con él”, dice una fuente reservada.También se le veía acompañando a Benedetti y su comitiva en el Congreso; saludaba uno a uno a los congresistas y se volvió cercana de varios. A tal punto, que sus amigos dicen que ella no era subalterna del ministro de la política, sino “aliada”.

Y entonces, senadores y representantes del Partido Conservador, Liberal, La U y otros, empezaron a llamarla para intentar destrabar algún proyecto; ella, muy hábilmente, lograba voltear votos para proyectos del Congreso acudiendo a una regla adoptada en el MinInterior que no le gustaba mucho a los del Pacto: “Acá no graduamos a nadie de enemigo”.

Un helicóptero y el título falso

Guerrero, con 22 años recién cumplidos, era la “jefe de gabinete” del MinInterior, tenía acceso a Presidencia y además fue nombrada oficialmente como los ojos y la voz de Petro en el Consejo Superior de la Universidad Popular del Cesar. Fue entonces cuando Cambio reveló que las hermanas Guerrero utilizaron un helicóptero de la Policía, pagado con recursos públicos –$213 millones de pesos–, para que hicieran una “misión secreta” que era cambiar al rector de esa universidad y los estatutos. Otras fuentes dicen que realmente era un encargo de la “paz total”.

Al mismo tiempo, su supuesto poder desmedido empezó a generar sospechas y algunos medios y congresistas como Jennifer Pedraza empezaron a revelar líos. Guerrero aparecía como beneficiaria del Sisbén en el grupo B, lo cual clasifica como una persona de pobreza moderada, pero para entonces ya era contratista. Luego, la representante Pedraza reveló que Juliana no presentó el examen Saber Pro, que es un requisito para graduarse.

Y más grave aún, que presuntamente compró su título como contadora pública de la Fundación Universitaria San José. Gracias a esa denuncia, se empezó a conocer que ese centro educativo era una “fábrica” de cartones falsos y que el representante legal tuvo una relación política en el pasado con Benedetti, entonces jefe de Juliana.

Luego, directivos de la San José le revocaron el título y dijeron que ella no había asistido a ni una sola clase. Fuentes cercanas a ella dicen que el matoneo mediático, como lo califican, la enfermó y que se sintió desprotegida y tomó distancia de Petro y Benedetti unos meses. Aun así, recalcan, “no ha sido desleal como todos alrededor de Petro. Por eso la quiere. La ve más como una hija que no pudo tener, lo que no tiene ahora con sus hijas lejos. Petro tiene novia y no es Juliana. Él le dice que sea revolucionaria en vez de rebelde”, dice una fuente muy cercana al círculo presidencial.

Esa joven “revolucionaria” no se ha quedado quieta hasta hoy, a pesar de los escándalos y su poder de influencia, que es parecido al de Benedetti en el sentido en que todo aquel que se enfrenta con él, termina perdiendo.

Juliana tenía una pelea declarada con el falso pastor Alfredo Saade y él terminó lejos como embajador. Algo parecido pasó en el Ministerio de Igualdad con Carlos Rosero y con gente de esa cartera que hasta publicó carteles en las oficinas en contra de las hermanas Guerrero y su nivel de influencia. Ahora la pelea es con Angie Rodríguez y todo indica que también la terminará ganando, pues Petro ha dicho que no la puede sostener en el cargo y por eso le pidió la renuncia.

Juliana también tiene poder porque ha servido como intermediadora. “Soy más efectiva que Otty Patiño, pero no me doblego ante nadie”, se le ha escuchado decir. Según conoció este periódico con distintas fuentes, la embajadora ante Reino Unido, Laura Sarabia, le pidió que sirviera como puente para arreglar la relación rota con Benedetti y ella organizó un encuentro para tal fin.

Lo mismo, incluso, con Petro y la vicepresidenta Francia Márquez. Guerrero viajó hasta Cali para convencerla e hizo que el presidente se reuniera con ella tres veces. Ahora, dicen que la directora actual del Dapre, Nohora Mondragón es ficha de ella. Su círculo lo desmiente, pero se sabe que son cercanas.

En la práctica, según los funcionarios consultados, a ella le copian mucho porque creen que es como hablar con Petro y que actualmente el mandatario está muy solo. “Ella es de las pocas personas que el señor presidente ve como leales. Todos los demás salen a hablar mal y aún así no bota a nadie. Ella lo entiende como pocas personas”, dicen en Palacio. También de su círculo dicen que la canción favorita de Juliana es un vallenato de Los Betos que, curiosamente, tiene esta frase: “Si se cayeron las torres gemelas, ay nena, que no caigas tú”. Lo mismo dijo Benedetti en los explosivos audios de 2023: “Si me joden a mí, los jodo a todos y nos vamos presos, pero se caen las torres gemelas”. Quizá están a punto de caer.

Nuestros portales

Club intelecto

Club intelecto

Las más leídas

Te recomendamos