Una vieja práctica ya conocida por los antiguos guerrilleros de las Farc que no le apostaron al Acuerdo de Paz, hoy integrantes de las disidencias de las Farc, ha tomado auge en el norte del Cauca. Para garantizar un paso libre por algunas carreteras de ese departamento, carnetizan a los conductores que pagan la cuota de la extorsión.
Uno de estos conductores de una tractomula le expresó a EL COLOMBIANO que en las carreteras del Cauca, las hombres de la columna Dagoberto Ramos, de las disidencias de las Farc, cobran un peaje ilegal que va entre 500 mil y dos millones de pesos para permitirles circular, y para que no tengan inconvenientes, le entregan un carné que deben presentar en cada retén de este grupo armado ilegal.