Colombia, un país en el que 54 años de conflicto armado han dejado lesiones profundas no solo en los civiles, también en militares, ha buscado resarcir el daño causado a aquellos que alguna vez decidieron empuñar las armas para defender la nación de los grupos armados ilegales.
Las acciones de guerra han dejado entre 1990 y el 31 de mayo pasado, 7053 integrantes de las Fuerzas Militares afectados solo por minas antipersonal. En datos sin precisar por Sanidad Militar, muchos de ellos accedieron a cirugías que les devolvió un poco de calidad de vida y dignidad perdidas en los dos segundos que dura una explosión.
Aunque las intervenciones quirúrgicas para los militares son utilizadas en su mayoría para la reconstrucción de extremidades afectadas por esquirlas o balas, otras tantas se han convertido en el mecanismo para dar vía libre a la vanidad de integrantes de las Fuerzas Militares.
Esa es parte de la denuncia que integrantes de la red de veedores del sistema Sanidad Militar hicieron a EL COLOMBIANO, en el que relacionaron que altos mandos del Ejército y otras fuerzas, acuden a este servicio para acceder a procesos que no son cubiertos por este esquema de salud.
“Hemos sabido incluso de generales que se hacen arreglos estéticos dentales, y aunque está permitido en algunos casos de extrema urgencia por la pérdida, la mayoría acuden no por una urgencia dental sino por un procedimiento para verse más bonitos”, expresó uno de los veedores que pidió reserva del nombre.
El veedor aseveró que entre las cirugías de las que más se abusa, incluso por las compañeras de algunos militares es la denominada “hallux valgus” o la corrección de “juanetes”.
“En distintas ocasiones hemos solicitado que nos entreguen esa información porque sabemos que muchas aprovechan para hacerse esa cirugía pero no han querido entregarla”, expresó el veedor.
El caso Antioquia
El tema de cirugías estéticas o plásticas solicitadas por militares o beneficiarios del sistema de Sanidad Militar también llegó a Antioquia.
En un documento conocido en exclusiva por EL COLOMBIANO, se conoció que en el Hospital Pablo Tobón Uribe, de Medellín, se realizaron 135 cirugías plásticas y estéticas en 2017.
Dice la misiva, documentada el 13 de abril de 2018, que en respuesta a la petición de Jairo Mosquera, integrante del Consejo Superior de la Salud Militar y de Policía, ese centro sí realizó ese número de intervenciones quirúrgicas pagadas por el convenio con el Hospital Militar (ver facsímil).
“Se conformó un equipo multidisciplinario para estudiarla (la petición) y se identificó que en el 2017 se realizaron 135 cirugías por las especialidades de cirugía plástica y estética y otorrinolaringología. Se concluyó que ninguno de ellos correspondía a procedimientos cosméticos o estéticos no funcionales”, señala el oficio del hospital radicado con el número 503000143368.
En otra misiva, el centro médico le indicó a Mosquera que debido al secreto profesional no pueden entregar las historias clínicas, y para información más detallada de los procedimientos debía dirigirse a las Fuerzas Militares.
“La situación es que muchas de esas intervenciones se realizaron sin respaldo presupuestal, porque como se explica en otra respuesta, durante el 2017 no se celebró ningún contrato nuevo con el sistema de Sanidad Militar-Dispensario de Medellín y el hospital”, precisó Jairo Mosquera.
No obstante, entre el 31 de marzo de 2017 y el 31 de diciembre del mismo año, médicos del hospital Pablo Tobón Uribe realizaron 648 cirugías de diferente índole, a lo que se suman 54.849 procedimientos que dejaron una deuda entre el dispensario militar de Medellín y el centro médico por $17.436.574.117. A marzo de 2018, la deuda disminuyó a $13.206.350.707.
Entre los procedimientos médicos más utilizados en esta contratación está el servicio de urgencias en las que realizaron 48.632 atenciones entre el 1 de abril de 2017 y el 31 de diciembre de ese año, como consta en el comunicado emitido por el centro médico y que cuenta con el radicado 503000143989.
Versiones encontradas
Conocidas las denuncias, EL COLOMBIANO contactó al actual director del dispensario militar de Medellín, coronel Andrés Belisario Vallejo, entidad que en el papel es la encargada de autorizar los procedimientos quirúrgicos en los casos relacionados con esta regional. Vallejo expresó que desconoce la realización de estas cirugías y que al frente de este dispensario lleva seis meses, razón por la que no sabe lo que sucedió en el 2017.
“Desconozco esa versión que ustedes argumentan, toca mirar la denuncia de eso. Por el Pablo Tobón manejamos todo lo que tiene que hacerse con la parte operacional de los soldados heridos que nos llegan y que maneja la Séptima División”, indicó el alto mando militar.
Vallejo enfatizó en que en este dispensario, pese a tener una relación sin respaldo presupuestal y haber celebrado el contrato 120 con el hospital Pablo Tobón Uribe en el 2016 pero con vigencia hasta marzo de 2017, no cuentan con los archivos o las relaciones de cirugías realizadas a los soldados y beneficiarios del sistema de Sanidad Militar.
Vallejo insistió en que solo conoce los procedimientos ejecutados en este 2018 y durante los seis meses que lleva frente a esta dependencia.
Para indagar aún más sobre estas 135 cirugías estéticas y plásticas, este diario contactó al antecesor del coronel Vallejo, quien se desempeñó como director del dispensario de Sanidad Militar en Medellín: el coronel (r) Alexander Espinosa Granados.
Espinosa estuvo al frente de este dispensario hasta el 31 de diciembre de 2017. Al preguntársele sobre estas intervenciones quirúrgicas, el coronel (r) aseveró que conocía de algunas que fueron ejecutadas por una orden jurídica, que tendrían que estudiarse las historias clínicas porque esos procedimientos solo son autorizados desde Bogotá.
“Eso toca verlo con el auditor médico y el subdirector científico para determinar cuáles fueron autorizadas por Bogotá, pero se que no se autorizan cirugías estéticas, como esa de hacer nariz, a menos que el comité científico lo ordene, por ejemplo en caso de una leishmaniasis que pudo haber quitado o atrofiado algún órgano”.
Si este tipo de intervenciones son autorizadas desde Bogotá, en la dirección de Sanidad Militar también desconocen sobre la realización de las 135 cirugías estéticas y plásticas documentadas por el hospital Pablo Tobón Uribe.
Así lo expresó el vicealmirante César Augusto Gómez Pinillos, director nacional de Sanidad Militar. “No tengo ninguna información, y esas denuncias deben ser formalizadas a la dirección de Sanidad del Ejército y de las Fuerzas Militares, y si es delictivo que lo denuncien en la Fiscalía. Nadie me ha reportado esa queja de que les han hecho cirugías plásticas”.
Aunque según veedores las cirugías realizadas en todo el país generan dudas, las que más levantan suspicacia son las adelantadas en Antioquia. Las 135 intervenciones quirúrgicas plásticas hechas en 2017 se ejecutaron, al parecer, sin el conocimientos de los altos mando militares.
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