De forma unilateral, y cuando el manuscrito ya estaba listo, Planeta suspendió la publicación de un libro que escribió para esa casa editorial la periodista Laura Ardila Arrieta sobre los Char, el clan político que maneja la movida electoral en la Costa Atlántica. Ardila y Planeta firmaron hace 2 años un contrato para la publicación del texto, pero el 4 de julio de este año, cuando el manuscrito ya había sido aprobado e incluso tenían lista hasta la portada, a la periodista le notificaron que la investigación no vería la luz. ¿Qué pasó?
Pese a que el concepto legal al que fue sometido el manuscrito arrojó que el texto cumplía con todos los estándares periodísticos y Ardila nunca recibió ningún reparo de Planeta sobre el tema o las personas investigadas, la editorial argumentó ahora que prefería no publicar el libro para evitar un litigio legal en caso de una demanda por daños morales.
Según explicó Ardila, a fines de 2020 le presentó a la editorial Planeta una propuesta para publicar un libro sobre la familia Char, el gran fortín electoral del Atlántico. “En un documento de cinco páginas, detallé a esa editorial mi idea de contar la historia del clan político más poderoso de Colombia y sus contratistas aliados, y me presenté como la periodista que desde 2015 viene cubriendo desde terreno sus movidas”, explicó Ardila en una columna que publicó este domingo 9 de julio en El Espectador.
Las conversaciones fluyeron y en menos de cuatro meses, es decir, en marzo de 2021, ya tenía un contrato firmado. En agosto de 2022, la periodista entregó la mitad de los capítulos que había acordado y hace tres meses, en abril de este 2023, entregó lo que faltaba del texto
Según narró, durante estos años no hubo ningún contratiempo. Es más, tuvo un editor que, en sus palabras, “la impulsó, revisó el texto, estuvo al tanto de cada dificultad de la reportería y se emocionó conmigo frente a cada avance”.
Eso sí, explica que en mayo de 2022, Planeta solicitó el concepto legal de Ana Bejarano, quien había hecho, a través de la fundación El Veinte, que dirige, la revisión legal del manuscrito. “El documento señaló la alta posibilidad de litigio por parte de las personas investigadas, pero recomendó la publicación del libro por tratarse de un tema de preponderante interés público y respaldado en una reportería completa y suficiente: cumple con todos los estándares periodísticos”, se le notificó entonces.
Previamente, se le había sugerido dentro de la asesoría legal que incluyera el relato de las amenazas que había recibido durante la investigación. Eso, según la recomendación, serviría para poner en contexto “los retos que implica este tipo de trabajos periodísticos”.
En mayo de 2022, Planeta diagramó el libro, contó la periodista. También quedó lista la corrección de estilo y el diseño de la portada. Ardila participó en el proceso e incluso un fotógrafo fue contratado para hacerle la foto que usarían en la solapa. “Finalmente, a principios de junio de 2023, me informaron que La costa nostra entraba a una fila de impresión”, señaló la escritora.
En la imagen de la portada, que Ardila publicó también en su columna de opinión, se lee el título del libro “La costa nostra”, seguido de una breve descripción: Historia no oficial del clan político más poderoso de Colombia, haciendo referencia a Los Char.
“Con ilusión y la certeza de que después de un gran esfuerzo profesional y emocional había logrado concretar un trabajo relevante para los ciudadanos y de una calidad periodística avalada por editoras de quilates, comencé a planear incluso el lanzamiento. Los colegas María Jimena Duzán y Juan Roberto Vargas aceptaron amablemente hacer esa presentación”, narró la periodista.
Pero, después de tener todo listo, sucedió lo que ella califica como un cambio inesperado. El 4 de julio la citaron a una reunión extraordinaria en la sede de Planeta en Bogotá con Mariana Marczuk, directora editorial de Planeta para la región Andina. En una conversación que duró media hora le notificaron que el libro no será publicado.
¿La razón? En ese momento le explicaron que Planeta no quería asumir el riesgo legal de una eventual demanda por daños morales. “Aseguran que enviaron el manuscrito a una revisión de su departamento legal en España y fue allá que dispusieron eso”, dijo, asombrada porque en esa misma reunión Marczuk describió el libro como una joya del periodismo de investigación.
“Afirmó que la calidad periodística del manuscrito ‘no está en discusión’, e incluso me deseó que ojalá encontrara algún espacio para publicarlo”, relató sobre los detalles de la conversación. Con esa notificación, el contrato que había firmado para la publicación del libro se terminó de forma unilateral.
La Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) respaldó a la periodista y alertó que “la medida tomada por Planeta es lesiva y afecta la divulgación de una investigación interés de la ciudadanía, particularmente si se tiene en cuenta el contexto actual, previo a las elecciones locales. Esto se convierte en un obstáculo para que las y los votantes conozcan la información relevante plasmada en el texto”.
La periodista advierte que la no publicación de este libro abre una posibilidad de riesgo para ella, “debido a que muchos de los personajes a los que alude la historia ya saben que este existe, pero —al menos que yo sepa— no conocen aún su contenido”.