En respuesta a la creciente crisis hídrica que afecta a Bogotá, la Comisión de Regulación de Agua Potable y Saneamiento Básico (CRA) anunció una serie de medidas más estrictas para gestionar y reducir el consumo de agua en la ciudad.
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La directora ejecutiva de la CRA, Ruth Quevedo Fique, presentó un plan detallado para hacer frente a la preocupante disminución de los niveles de los embalses que abastecen a la capital.
Y es que sus niveles se encentran en un alarmante 47 %, con tendencia a disminuir más. Los niveles alcanzaron un pico de recuperación y ahora, en las últimas semanas, han descendido:
- 15 de agosto: 52,7%
- 21 de agosto: 51,9%
- 31 de agosto: 50,0%
- 9 de septiembre: 47,6%
¿Cuáles son las estrictas medidas que se tomarán?
Entre las principales acciones propuestas, destaca el endurecimiento de las tarifas para los usuarios que excedan los límites establecidos.
Actualmente, aquellos que consumen más de 22 metros cúbicos de agua al mes enfrentan un sobrecargo. La nueva política sugiere reducir este umbral a 12 metros cúbicos para los estratos 1 al 4, y a 9 metros cúbicos para los estratos 5 y 6. Este ajuste tiene como objetivo desalentar el uso excesivo del recurso hídrico y promover una mayor eficiencia en el consumo.
La CRA también impondrá sanciones a las empresas que no cumplan con los objetivos de reducción de pérdidas de agua. Además, se introducirá una serie de penalizaciones para los contratos de suministro de agua en bloque, conocidos como “venta de agua en bloque”, para controlar y reducir el consumo en grandes cantidades. Estas medidas buscan que todas las partes involucradas en el suministro y consumo de agua contribuyan de manera equitativa a la conservación del recurso.
Por primera vez, las nuevas regulaciones incluirán a los usuarios no residenciales, tales como comercios e industrias. La CRA pretende garantizar que todos los sectores, no solo los residenciales, participen en los esfuerzos para conservar el agua en un contexto de emergencia.
A pesar de que el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) declaró el fin del fenómeno de El Niño en julio, los niveles de los embalses en el Sistema Chingaza, que abastece a Bogotá y a varios municipios de la Sabana, permanecen en niveles críticos. Los datos recientes muestran una preocupante tendencia a la baja en los niveles de los embalses:
En un esfuerzo por revertir esta situación, la directora Quevedo Fique instó a los residentes de Bogotá y a los municipios aledaños de Cundinamarca a reducir drásticamente su consumo de agua. El aumento en el consumo de agua ha superado los 16 metros cúbicos por segundo, complicando la meta de elevar los niveles del Sistema Chingaza por encima del 70% para el próximo octubre.
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La CRA enfatizó que estas nuevas medidas son fundamentales para garantizar la disponibilidad futura del recurso hídrico y hace un llamado a la colaboración de todos los sectores para enfrentar con éxito esta crisis.