La propuesta del sometimiento de grupos armados ilegales a la justicia que aterrizó en el nuevo Congreso, posesionado e instalado ayer 20 de julio, sigue sin convencer al presidente saliente Iván Duque. Durante su visita de este jueves a Medellín, el mandatario aseguró que a los alzados en armas hay que seguirlos combatiendo.
El jefe de Estado manifestó que es cierto que el Clan del Golfo está buscando el tratamiento benevolente de la justicia, “pero que la verdad es que a esos bandidos hay que seguirlos combatiendo” como se hizo con alias Otoniel y su hermana, extraditados a Estados Unidos hace poco.
Por eso subrayó que a ese tipo de personas no se les pueden dar tratamientos políticos, ya que son narcotraficantes y asesinos de líderes sociales.
El comentario se da después de que el presidente del Senado, Roy Barreras, anunciara en su discurso de posesión que para algunos violentos habrá la oportunidad de someterse a la justicia bajo un sistema transicional.
A la discusión se subió también Juan Camilo Restrepo, Alto Comisionado para la Paz, que en diálogo con este diario expresó que no son viables ese tipo de ajustes para que bajo un sistema transicional se sometan los ilegales, así como tampoco ve con buenos ojos las negociaciones que pretende el gobierno entrante con el Clan del Golfo, el ELN y Los Caparros.
Bajo su óptica, ellos siguen siendo narcotraficantes y por eso los caminos que tienen son tres: ser neutralizados por las autoridades, capturarlos para extraditarlos, o someterse a la justicia pero con todo el peso de la ley.
La carta del Clan del Golfo
Frente al escrito que sería de ese grupo armado ilegal en el que revela sus intenciones de negociar con el gobierno de Gustavo Petro, el actual jefe de Estado ratificó que hasta el 7 de agosto –fecha en la que termina su periodo– no va a negociar con bandidos, aunque respeta el avance que quiera hacer su sucesor en esa materia.
“No voy a entrar en una controversia, creo que con los narcotraficantes uno no tiene nada que negociar porque el narcotráfico no está para la venta”, dijo Duque, recordando que en los años 90 hubo delincuentes que siguieron delinquiendo desde las cárceles.
Dicho eso concluyó su intervención en la capital antioqueña aclarando que cualquier carta que envíe el Clan del Golfo tiene que partir de la base de que se tienen que entregar las rutas del narcotráfico y todo el negocio que hay alrededor de ellas.