La reconstrucción tras el terremoto del 10 de agosto tiene lista una bolsa para captar recursos. El Fondo Milagro, mecanismo mediante el cual el Gobierno recogerá el dinero para atender las zonas afectadas, quedó formalizado mediante un contrato suscrito por el Ministerio de Hacienda.
Con ese acuerdo, la cartera formalizó la vinculación de la Fiduciaria Colombiana de Comercio Exterior, Fiducoldex, para constituir y administrar un patrimonio autónomo. El documento fija las condiciones de operación, que en una primera etapa contará con cerca de $1 billón.
“Este fondo será el instrumento para administrar con transparencia, rapidez y absoluto rigor los recursos públicos y privados destinados a reconstruir viviendas, colegios, hospitales, vías, acueductos y toda la infraestructura que perdieron miles de colombianos”, dijo el presidente Abelardo de la Espriella el pasado martes tras un consejo de ministros.
Es importante mencionar que la formalización del mecanismo llega casi dos meses después del terremoto. Durante su visita a Pereira esta semana, una de las ciudades más afectadas por el sismo, el mandatario explicó que el proceso había enfrentado dificultades, entre ellas la falta de información estructurada sobre los daños.
Justamente sobre esto hace algunas semanas De la Espriella hizo un “jalón de orejas” a alcaldes y gobernadores. Señaló que todavía había municipios que no habían entregado información completa sobre las afectaciones, lo que dificultaba establecer dónde y cómo debían dirigirse los recursos para la reconstrucción.
El jefe de Estado también atribuyó las demoras a la situación que encontró al llegar al Gobierno, que calificó como “paquidérmico” y hasta agradeció por la “paciencia”.
“Así que les agradezco la paciencia, pero entiendan que la paquidermia del Estado, la situación que hemos recibido, es supremamente compleja (...). Sin embargo, aquí estamos resolviendo y ya quedó ayer listo el Fondo Milagro, gracias a Dios y al trabajo de todos los funcionarios de este gobierno”, aseguró el presidente.
Aunque Fiducoldex tendrá a su cargo la operación de esa “bolsa de recursos”, la plata no permanecerá bajo su custodia. El dinero será administrado por la Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional (DGCPTN), por medio del Sistema de Cuenta Única Nacional del Ministerio de Hacienda.
Ese es uno de los elementos centrales del diseño: la fiducia funcionará como vehículo para administrar y ejecutar el patrimonio autónomo, mientras que el manejo de los recursos monetarios estará en cabeza del Ministerio de Hacienda.
El contrato establece una remuneración fija de 142 salarios mínimos sin IVA. Esto corresponde a unos $248,6 millones mensuales. Y, en particular, este es uno de los puntos que ha generado cuestionamientos por parte de la representante a la Cámara Catherine Juvinao (Alianza Verde): la remuneración pactada con la fiduciaria.
Cabe señalar que el valor aún no está en el Secop (Sistema Electrónico de Contratación Pública), lo que podría relacionarse con que no hay una duración fija del contrato.
Sin embargo, la retribución empezará desde la etapa de preparación del Fondo, incluso antes de que comiencen las obras o los desembolsos de las ayudas. La congresista Juvinao cuestionó precisamente este punto y advirtió sobre el costo de mantener la fiducia mientras las obras de reconstrucción aún no comienzan.
Ahora, mediante el Decreto 1488 del 6 de octubre de 2026, el Gobierno incorporó $624.656 millones adicionales al Presupuesto General de la Nación, tanto en el componente de ingresos como en el de gastos. Los recursos provienen en su totalidad de créditos externos contratados por la Nación, que fueron incorporados al presupuesto como recursos de capital.
En el presupuesto de gastos, los recursos fueron asignados a la sección del Ministerio de Hacienda, específicamente a Gestión General, dentro del rubro de funcionamiento. De acuerdo con el anexo explicativo del decreto, el dinero será transferido al Fondo Milagro mediante transferencias corrientes.
¿Quiénes están al frente?
El Fondo Milagro estará gerenciado por Jaime Andrés Uribe, empresario antioqueño que fue designado para coordinar, administrar y hacer seguimiento a los recursos, además de liderar el plan de reconstrucción.
La dirección estratégica estará en manos de un Consejo Directivo integrado por la cofundadora de Frisby, Liliana Restrepo; el gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros, Germán Bahamón; el presidente de Colombina, César Caicedo; el empresario y fundador de marca de moda masculina, Arturo Calle, y el secretario general de la Presidencia de la República, Carlos Ríos.
El Consejo Directivo tendrá a su cargo definir la estrategia del Fondo, priorizar los recursos, aprobar los proyectos de reconstrucción, establecer los criterios para seleccionar las intervenciones y hacer seguimiento a su ejecución.
La experiencia de 1999
Jaime Arrubla, quien fue secretario jurídico en el gobierno de Andrés Pastrana (1998–2022) y ayudó a crear el Forec tras el terremoto del Eje Cafetero, señaló que después de un desastre de esta magnitud hay distintas etapas y que el Fondo Milagro corresponde a la fase de reconstrucción.
“Lo primero que sucede después de un desastre de esta magnitud es que la gente queda sin techo. Hay que organizar albergues, atención médica y alimentación. Después vienen cosas que son más lentas, como es la reconstrucción”, explicó Arrubla.
Según el exfuncionario, antes de definir las obras se debía establecer el alcance de los daños y hacer un inventario de las necesidades: información que el Gobierno solicitó a los municipios.
Por eso, considera que el fondo apenas estaría llegando en el momento adecuado para iniciar esa etapa. “Yo entiendo que lo del fondo es para empezar la reconstrucción y lo que estaban haciendo era haciendo el inventario de todo lo que había que hacer”, sostuvo.
Añadió que, si los problemas inmediatos fueron atendidos, ahora “apenas están a tiempo” con este paso.
El Fondo está sin funciones claras
Si bien el fondo tiene nombre, fiducia y junta directiva, todavía hay varias preguntas básicas sin respuesta. Germán Bahamón, uno de los recién nombrados integrantes de la junta, dejó claro en entrevista con Blu Radio que apenas están comenzando a conocer cómo funcionará la estructura.
Por ahora, ni siquiera está definido cuánto dinero administrarán. Bahamón explicó que ese será uno de los primeros asuntos que tendrán que discutir una vez se consolide la fiducia para ello.
Tampoco pudo confirmar cuáles recursos llegarán efectivamente. Al preguntarle si allí estarán las donaciones que ha recibido la primera dama, Ana Lucía Pineda, respondió: “Entendería que sí, pero no le puedo asegurar nada. El detalle lo vamos a conocer en la primera reunión que tengamos con Jaime Andrés, en la consolidación de este Fondo Patria Milagro. Pero quiero contarle que la Federación ya comenzó”.
Sobre esto, hay otro dato llamativo. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, presentó ante las comisiones económicas conjuntas del Congreso, en medio del debate presupuestal, los valores aproximados de las fuentes disponibles para atender la emergencia. Sin embargo, en el apartado correspondiente a donaciones, bajo el epígrafe “UNGRD/Primera Dama”, el estimado todavía aparece como “por cuantificar”.
Además, no está definido quién evaluará los proyectos de reconstrucción, cómo se determinará cuáles son viables, quién los aprobará ni con qué criterios se establecerá cuáles tienen prioridad. Bahamón fue directo cuando le preguntaron por ese procedimiento. “No es que no la quiera dar, sino que no la tengo en este momento”, respondió.
Incluso los integrantes de la junta están a la espera de conocer las directrices con las que comenzará a funcionar el fondo. Bahamón señaló que esas reglas serán explicadas en las primeras reuniones con el gerente y con el resto de la junta.
Dejó claro, eso sí, que todos los miembros de la junta son empresarios capacitados y comprometidos con la reconstrucción de los departamentos afectados.
“La junta que el presidente de la República tuvo a bien nombrar para acompañar al doctor Jaime Andrés Uribe está integrada por personas que venimos del sector privado y que entendemos perfectamente que lo que necesitamos es eficiencia y transparencia en el uso de los recursos públicos para que las familias tengan la posibilidad de reconstruir sus viviendas y esa región tenga la posibilidad de reconstruir la esperanza”, dijo.
Mientras esas definiciones llegan, la Federación Nacional de Cafeteros adelanta por su cuenta algunas obras de reconstrucción con recursos solidarios del sector.
Según Bahamón, fue entregada una vivienda en Antioquia, cinco están en construcción en Caldas y la próxima semana están previstas entregas en Belén de Umbría (Risaralda) y Circasia (Quindío).
Este es un paso importante del Gobierno y algo queda claro: inicia el proceso de reconstrucción. Sin embargo, hay lineamientos para que se lleve a cabo sin irregularidades y De la Espriella ha sido claro en que no tolerará “corrupción”, en especial con este tema.
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