Alrededor de dos millones de mujeres que tuvieron un embarazo adolescente en Colombia dejaron de generar 5,1 billones de pesos en 2018 por oportunidades perdidas. Así lo reveló el estudio Milena, realizado por el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el cual cuantificó y detalló las diferencias entre mujeres que postergaron su maternidad para la adultez y las que tuvieron embarazos a temprana edad. El informe se enfocó en aspectos como participación laboral, nivel educativo, ingresos laborales, salud pública e impacto fiscal.
Mundo laboral
El estudio determinó que el desempleo de las mujeres que fueron madres jóvenes fue del 16,5 %, a diferencia de las mujeres que postergaron la maternidad que fue del 11,9 % en 2018. De esta forma, las madres adolescentes dejaron de recibir un estimado de 1,1 millones de pesos en sus ingresos por tener una tasa de desempleo más alta.
El documento también detalló las brechas en el nivel de ingresos: las mujeres que tuvieron hijos entre los 10 y los 19 años recibieron 23, 5% menos ingresos ($7.963.812 anuales en promedio), frente a las mujeres que tuvieron hijos entre los 20 y los 29 años de edad ($10.404.744 anuales en promedio). Esto, según el estudio, equivale a una pérdida de 3,6 billones de pesos para el país por la brecha de ingresos entre ambos grupos.
José Wilches, asesor en salud sexual y reproductiva de UNFPA, explicó que los bajos salarios de las mujeres se deben al acceso a la educación terciaria, “que se queda corto incluso en las mujeres que postergan su embarazo. Esto también tiene que ver con las desigualdades de género”, explicó.
Educación y salud
El estudio Milena concluyó que las mujeres que fueron madres jóvenes alcanzaron un menor nivel educativo; de ellas, solo 13,8 % consiguió un título de educación superior, mientras que el 28,55 % de las mujeres que fueron madres adultas continuaron con sus estudios técnicos, tecnológicos, universitarios o de posgrado.
Respecto a la salud pública, el documento determinó que el 15, 7 % de las muertes maternas registradas en 2018 fueron de madres entre los 10 y los 19 años, que murieron por causas relacionadas con el embarazo, el parto y el puerperio. El estudio también advirtió que si el Estado colombiano previniera el embarazo adolescente se ahorraría $12,045 millones al año.
Las acciones que puede hacer el Gobierno Nacional para prevenir el embarazo adolescente, según el estudio, deben tener un enfoque ecológico, es decir, apostarle al nivel individual, familiar, escolar, comunitario, social e institucional.
Panorama
El Ministerio de Salud, en el marco de la Semana Andina de Prevención del Embarazo Adolescente, informó que en el país este ha disminuido significativamente. En 2012 hubo 155.890 embarazos tempranos, mientras que en 2019 fueron 117.633, es decir, una disminución de 38.227 nacimientos. Además, Colombia pasó de tener una tasa de fecundidad en las mujeres entre 15 y 19 años de 72 nacimientos por cada 1.000 mujeres en 2012, a 57 nacimientos por cada 1.000 mujeres de esa edad en 2019. Así lo determinan las estadísticas vitales del Dane.