Las tres claves que permitirían hacer compatibles los sentimientos y afectos políticos con la argumentación racional y bien informada a la hora de votar.
En muchas instituciones se sigue privilegiando la formación técnica o teórica sobre la capacidad de argumentación y racionamiento, y por la falta de cultura para elegir bien.
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colprensa
07 de mayo de 2018
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Cuando se acercan las elecciones presidenciales cada uno de nosotros como ciudadanos tenemos la responsabilidad de salir a votar por el candidato que mejor representa nuestros ideales políticos. Para ello, es importante estar bien informado acerca de lo que los candidatos proponen en los temas centrales de la vida de nuestro país.
Un problema que se presenta con frecuencia es que los ciudadanos se forman una opinión de los candidatos siguiendo solo lo que los medios de comunicación, especialmente la televisión o las redes sociales, dicen de ellos. El poder de sugestión y persuasión rápida de dichos medios determina nuestra capacidad de pensar y razonar y nos lleva a producir sentimientos y reacciones más que argumentos.