<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
x
language COL arrow_drop_down

El reto de enseñar desde la distancia en zonas rurales

A pesar de las dificultades, los docentes en el campo no se dan por vencidos para cumplir su labor. Sus relatos.

  • Estudiantes de Amagá, Antioquía, recibían clase en el colegio quince días antes de que comenzara el aislamiento preventivo. FOTO Juan antonio sánchez
    Estudiantes de Amagá, Antioquía, recibían clase en el colegio quince días antes de que comenzara el aislamiento preventivo. FOTO Juan antonio sánchez
26 de octubre de 2020
bookmark

Hoy, el profesor Jorge Hernán Zapata afirma que tiene alumnos que no han recibido clase desde marzo, cuando las aulas de todo el país cerraron debido al coronavirus. Él da clase en una institución rural, en Urrao, Antioquia, y sus estudiantes no tienen señal de celular y mucho menos de internet.

Actualmente, como miles de profesores que trabajan en áreas rurales de Colombia, Zapata se las ingenia para que sus alumnos no pierdan su proceso educativo, pues en estas zonas la posibilidad de tener clases virtuales, como en las áreas urbanas, es remota.

De acuerdo con la organización Save The Children, diez millones de niños en el mundo podrían quedar sin educación de forma permanente debido a los efectos de la pandemia. En Colombia, el 63 % de los estudiantes de educación media de colegios públicos no tiene acceso a internet ni a un computador en su hogar.

Es por esto que las instituciones en las zonas rurales buscaron la mejor estrategia de aprendizaje: algunas implementarios guías impresas, otras herramientas digitales offline. Hoy los niños tienen el reto de aprender temas difíciles con una a partir de una explicación escrita y no tienen la posibilidad de hacerle preguntas a su profesor al instante ya que deben salir a algún punto para obtener señal.

En ese contexto, EL COLOMBIANO logró los testimonios de seis de estos maestros que en las zonas más aisladas, luchan día a día por educar (los puede leer abajo en los recuadros).

Los docentes manifiestan que se les triplicó el trabajo, ya que deben atender llamadas a cualquier hora del día y de la noche para resolver preguntas. Ellos, a su vez, se apoyan en los padres de familia para que les ayuden con el proceso educativo de sus hijos, aunque muchos son analfabetas o no terminaron sus estudios de primaria o bachillerato.

A la situación se le suma que ahora que los niños están en casa deben ayudar con las tareas del hogar: cosechar, mover a los animales y ordeñar las vacas, después, cuando tienen tiempo, se dedican a desarrollar las guías.

El Ministerio de Educación Nacional, desde que comenzó la pandemia, ha implementado estrategias para facilitarle la labor a los profesores del país. Estas incluyen la modificación de calendarios académicos, la asignación de recursos para el material de apoyo, como guía, talleres y libros y una medida conjunta con el Ministerio de las TIC para incrementar la conectividad y la disposición de equipos de cómputo.

Algunos colegios de las zonas rurales se acogieron al modelo de alternancia, que permite la presencialidad, el trabajo en casa y la virtualidad. Sin embargo, algunos no lo implementaron con el fin de proteger la salud de sus estudiantes y profesores.

Los docentes, además explicar los temas por teléfono y de resolverles las dudas que tengan, deben motivar a los niños para que no pierdan la esperanza de algún día volver al salón de clase con sus demás compañeros .

El empleo que busca está a un clic

Te puede interesar

Las más leídas

Te recomendamos

Utilidad para la vida

Regístrate al newsletter

Acepto el tratamiento y uso del dato Personal por parte del Grupo EL COLOMBIANO*