Por cuarto año consecutivo, Colombia es el lugar más peligroso del mundo para los líderes ambientales. Esto, según el último informe de la organización Global Witness (Testigo Global), cuyos últimos datos son de 2025.
En total fueron asesinados 39 líderes, una disminución de los 48 del 2024. Hay un dato no menor: casi la mitad de las 39 personas asesinadas en el país eran indígenas; otras 15 eran campesinas.
Fue el caso de Edgar Tumiñá Gembuel, líder indígena asesinado en Toribío, Cauca, tras recibir amenazas de la estructura “Dagoberto Ramos” de las disidencias de las Farc.
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El epicentro de la violencia, según el informe, fue el Cauca, con 13 asesinatos registrados. Desde 2012, van 171 líderes ambientales registrados por la organización en ese departamento.
Según el documento, las disputas territoriales estuvieron asociadas a más de la mitad de los asesinatos documentados el año pasado. En Colombia, 35 de los 39 asesinatos estuvieron relacionados con conflictos sobre la tierra.
Hay quienes resisten a esa violencia. Es el caso de Jani Silva, una líder de la Amazonía que ha sido nominada al Premio Nobel de Paz.
Desde hace dos décadas, libra una batalla por proteger la selva mientras esquiva a los grupos armados ilegales que le pusieron precio a su cabeza.
Su causa ha sido la misma siempre, proteger la tierra, frenar la deforestación y demostrar que las comunidades pueden vivir de actividades como la agricultura o la apicultura sin destruir la selva.
Deforestación y minería ilegal: motores de la violencia ambiental en Colombia
La investigación de Global Witness resalta que la minería ilegal y el cultivo de coca son factores clave que impulsan la violencia y la degradación ambiental en departamentos como Cauca, Nariño y Putumayo, al ser motor de financiación para los grupos armados, desplazar a los comunidades y contaminar cuerpos de agua.
Ahí entran otros temas, como la deforestación. Esta, según datos oficiales, pasó de 123.517 hectáreas en 2022 a 79.256 en 2023, pero volvió a aumentar hasta 113.608 hectáreas en 2024.
Los reportes de monitoreo muestran que la deforestación volvió a tomar fuerza durante 2025, especialmente en el último trimestre del año.
Entre las causas para el aumento de la deforestación, según expertos, fueron las actividades ilícitas, como los cultivos ilegales, la tala ilegal de árboles, la minería ilegal, entre otras.
Solo en la Amazonía se perdieron 72.409 hectáreas de bosque, un 6 % más que en 2024. Entre octubre y diciembre se registraron 36.129 detecciones de deforestación, de las cuales el 86 % se concentró en el bioma amazónico.
Algo similar ocurrió con la minería ilegal. El monitoreo de la UNODC y el Ministerio de Minas reportó que la explotación de oro de aluvión aumentó de 94.700 hectáreas en 2022 a 105.060 en 2023, y que cerca del 76 % corresponde a actividades ilícitas o no autorizadas, responsables de la contaminación de ríos con mercurio, la destrucción de bosques y el deterioro de ecosistemas estratégicos.
Cifras globales: impunidad y crimen organizado en América Latina
El segundo país más peligroso para líderes ambientales fue Brasil, con una población cuatro veces mayor a la colombiana. Entre ambos países se concentraron el 52% de los asesinatos de 2025.
En total en el mundo, al menos 124 personas defensoras del territorio y el ambiente fueron asesinadas, lo que eleva a 2.375 el total de asesinatos y desapariciones documentados desde 2012.
Más de un tercio de los asesinatos a nivel mundial estuvieron asociados al crimen organizado o a asesinos a sueldo, y los intereses extractivos y comerciales estuvieron presentes en varios de los ataques.
El documento también detalla que la violencia en América Latina y el poder en aumento del crimen organizado han contribuido a un clima de “corrupción e impunidad” en la región.
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En total en el mundo, al menos 124 personas defensoras del territorio y el ambiente fueron asesinadas, lo que eleva a 2.375 el total de asesinatos y desapariciones documentados desde 2012.
Más de un tercio de los asesinatos a nivel mundial estuvieron asociados al crimen organizado o a asesinos a sueldo, y los intereses extractivos y comerciales estuvieron presentes en varios de los ataques.
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Caída de cooperación internacional golpea protección de comunidades
Juliana Vélez Echeverri, sénior de campaña de Global Witness en Colombia, se refirió a que, en medio de la situación, las organizaciones defensoras de derechos humanos se han visto afectadas por los recortes presupuestales. Estos han venido de los gobiernos de Estados Unidos, Alemania, Reino Unido y otros donantes internacionales.
“Los efectos de estos recortes presupuestarios no son abstractos. En Colombia, los proyectos que trabajar para promover y proteger los derechos humanos y apoyar a los defensores se han visto afectados por la repentina caída de la ayuda exterior, en particular la proveniente de Estados Unidos”, explicó Vélez.
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Luego, se refirió a las consecuencias concretas de que esa ayuda haya disminuido. “Cuando la ayuda exterior disminuye, los pueblos indígenas y campesinos pueden quedarse con menos recursos y menos apoyo para defender los bosques, ríos y otros ecosistemas que sustentan a sus comunidades y contribuyen a mantener la estabilidad del clima global”.
Los nombres de los líderes asesinados
Los nombres de los líderes asesinados son Aida Damaris Flor Camayo, Alberto Quitumbo Yatacué, Astrid Viviana Ordoñez Arcos, Carmelo Guerrero Reyes, Célimo Hurtado Bulgara, Cristian Fernando Guanga, Darli Lucía Arcia Anaya, Edgar Tumiñá Gembuel, Eduardo Campo Chá, Elizabeth Mojica Nieves, Erik Anderson Menza Paví, Ernesto Esaú Muñoz Casamachín, Ferley Perdomo Molina, Germán Roso Aristizábal, Guillermo Velasco, Hernán Amaya Velásquez, Jacinto Chocué, Jaime Alonso Gallego Gómez, Jairo Alberto Díaz Salazar, James Tomás Guanga Quelal, Jesús Alveiro Chaves Quejuan, José Albeiro Liz Muchicón, José Erlery Velasco Bolaños, José Miguel Mojica Conchangui, Juan Carlos Rodríguez Torres, Julián Arenas, Leonairo Samir Montero Paz, Luis Alberto Peña, Luis Aurelio Araujo Hernández, Luis Eduardo Cisneros Gómez, Luis Fernando Mayorga Rodríguez, Luz Heneida Hinestroza, Marco Antonio Suárez Arroyave, Marcos Yonda Toconás, Pedro María Ropero Delgado, Willy David Pérez Quiroz, Wilmer Solarte Pascal, Yackson Orlando Solarte Chunata y Zuleima Mosquera Beltrán.
Bloque de preguntas frecuentes
- ¿Cuántos líderes ambientales fueron asesinados en Colombia en el último reporte de Global Witness?
- Se registraron 39 homicidios, de los cuales casi la mitad corresponden a líderes indígenas y 15 a comunidades campesinas.
- ¿Cuál es el departamento con mayor concentración de violencia contra defensores ambientales?
- El Cauca encabeza la violencia territorial con 13 crímenes reportados en el último periodo y un acumulado de 171 homicidios desde 2012.
- ¿Qué factores ilícitos aceleran la pérdida de bosques y la violencia en la Amazonía?
- La minería de oro ilegal con mercurio, la tala no autorizada y el narcotráfico impulsan tanto el desplazamiento forzado como la pérdida de más de 72.000 hectáreas forestales.