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Antioquia | PUBLICADO EL 24 abril 2022

Tramoyas de poder tras muerte de los alcaldes de Tarazá y Urrao

Luego de la muerte por covid de sus alcaldes, un heredero trató de quitarse el apellido para no dejarse sacar del cargo en Tarazá, y un exescolta de los Suaréz Mira, de Bello, ganó en Urrao.

  • En Tarazá, 26.964 habitantes están en un limbo político debido a la muerte por covid de su alcalde y la nulidad de su relevo. FOTO Carlos Velásquez
    En Tarazá, 26.964 habitantes están en un limbo político debido a la muerte por covid de su alcalde y la nulidad de su relevo. FOTO Carlos Velásquez
  • Oswaldo Sepúlveda es el tercer alcalde que ha tenido Urrao para el presente periodo electoral. FOTO Juan Antonio Sánchez
    Oswaldo Sepúlveda es el tercer alcalde que ha tenido Urrao para el presente periodo electoral.
    FOTO Juan Antonio Sánchez
  • En Tarazá, 26.964 habitantes están en un limbo político debido a la muerte por covid de su alcalde y la nulidad de su relevo. FOTO Carlos Velásquez
    En Tarazá, 26.964 habitantes están en un limbo político debido a la muerte por covid de su alcalde y la nulidad de su relevo. FOTO Carlos Velásquez
  • Oswaldo Sepúlveda es el tercer alcalde que ha tenido Urrao para el presente periodo electoral. FOTO Juan Antonio Sánchez
    Oswaldo Sepúlveda es el tercer alcalde que ha tenido Urrao para el presente periodo electoral.
    FOTO Juan Antonio Sánchez

En novelones dignos de un cuento han resultado las pujas por el poder local en Tarazá y Urrao. Luego de la muerte de sus alcaldes por complicaciones derivadas del covid-19, estos municipios quedaron sumidos en crisis institucionales y, como si fuera poco, tuvieron que convocar a la ciudadanía a elecciones en dos oportunidades.

En Tarazá, el deceso de Miguel Ángel Gómez el 11 de septiembre de 2020, condujo a la elección de su hijo, Dawinson Gómez Tamayo. En Urrao, la muerte de John Jairo Higuita el 16 de diciembre del mismo año llevó a que la primera dama, Alexandra Machado, asumiera por elección popular.

Lo paradójico es que ambos fueron apartados del cargo debido a su parentesco con los difuntos. En Tarazá y Murindó, dos municipios de Antioquia distantes entre sí, habrá elecciones atípicas el 5 de junio; mientras que en Urrao, acudieron a las urnas en abril por tercera vez desde 2019. Estos son los intríngulis y leguleyadas que rodean el poder en estas localidades

¿NEGÓ AL PAPÁ PARA GOBERNAR EN TARAZÁ?

Diez días han pasado desde que la Sala de lo Contencioso Administrativo del Consejo de Estado negó la tutela con la que Dawinson Gómez Tamayo, exalcalde de Tarazá, buscaba tumbar el fallo de nulidad emitido por el Tribunal Administrativo de Antioquia el 3 de febrero de este año, que ratificó la medida cautelar con la que fue apartado del cargo el 10 de septiembre de 2021.

En el recurso, Dawinson presentó dos argumentos. Esgrimió, de nuevo, que con la muerte de Miguel Ángel Gómez García —el 11 de septiembre de 2020— el vínculo por parentesco había desaparecido y que ello era suficiente para desvirtuar la inhabilidad. Y alegó, como segundo, una ‘perla’ que desató una polvareda en la localidad: que Miguel Ángel, exalcalde que falleció por covid-19, no era su papá.

Dawinson, quien llegó a la alcaldía gracias al capital liberal del difunto, adujo que se practicó una prueba de ADN para verificar si este era o no su progenitor. La sentencia del Consejo de Estado reza: “Afirmó que recibió respuesta negativa el 22 de julio del 2021 por parte del laboratorio que la realizó y por tal motivo inició proceso de impugnación de paternidad”.

Lo que ocurrió, según este, es que su abogado pecó por “incompetente”, al no hacer la solicitud de suspensión del proceso, mientras se concretaba ese trámite. Es decir, que no supo frenar la inhabilidad a medida que él se quitaba el apellido del que, hasta entonces, era reconocido como su papá.

En Tarazá, las razones cayeron como un baldado de agua fría. Bien es sabido en el pueblo que Dawinson llegó al poder gracias al legado de Miguel Ángel. “Era una de las figuras más representativas del liberalismo”, cuenta una habitante de la localidad, quien recuerda que el difunto fue alcalde entre 2001-2003 y 2008-2011, previo a ser elegido para 2020-2023.

Un comentario similar compartió en octubre pasado Luis Gabriel Montero, secretario de Gobierno de Dawinson y quien ahora funge como alcalde (e), al precisar que este participaba en las correrías políticas de su padre desde que era niño. “¡Pero nadie prevé una muerte! Don Miguel no pudo influir para que su hijo ganara las elecciones”, alegó en su momento.

Pero si no influyó en su victoria, sí fue causa para su salida. Dawinson llegó a la alcaldía tras los comicios atípicos del 25 de julio de 2021, cuando obtuvo 4.530 votos, de los 9.235 registrados ese día. La distancia entre el tiempo en ejercicio de Miguel Ángel y su llegada al palacio municipal fue de diez meses. Debió pasar mínimo un año para no estar impedido por parentesco, según la Ley 136 de 1994.

Eso lo ratificó el Consejo de Estado, que consideró inadecuado el uso de la tutela como una tercera instancia, además de confirmar que el parentesco que encontró el Tribunal Administrativo de Antioquia entre Miguel Ángel y Dawinson, “de conformidad con su registro civil”, no se rompió tras la muerte del primero.

Entre los habitantes de Tarazá no hay claridad sobre el vínculo biológico entre Dawinson y el difunto. Por ahora, la única certeza que tienen es que Mario Sierra, del Partido Verde y en llave con los conservadores, y Wilmar Parra, del Partido Liberal, son los nombres que esperan disputarse las atípicas el 5 de junio.

El segundo, hasta esta semana, figuraba como concejal activo por la misma colectividad. Habrá que ver si, de aquí a los comicios, no se registra alguna novedad

Oswaldo Sepúlveda es el tercer alcalde que ha tenido Urrao para el presente periodo electoral. <b><span class=mln_uppercase_mln> <br /></span></b>FOTO<b><span class=mln_uppercase_mln> Juan Antonio Sánchez</span></b>
Oswaldo Sepúlveda es el tercer alcalde que ha tenido Urrao para el presente periodo electoral.
FOTO Juan Antonio Sánchez

EL ESCOLTA DE BELLO QUE MANDA EN URRAO

Oswaldo Sepúlveda fue elegido como alcalde de Urrao porque la pandemia así lo quiso. Una mezcla de azares lo llevaron al cargo más importante de ese pueblo del suroeste antioqueño, en unas elecciones atípicas que se realizaron el pasado 3 de abril. Para muchos fue una sorpresa que Sepúlveda ganara, y es que de los 7.022 votos consignados en los 55 puestos, distribuidos en 9 puntos, Sepúlveda obtuvo 2.067. Pero la gente estaba tan indecisa que la segunda votación fue el voto en blanco, con 1.555, equivalentes al 22,14%.

Pero hablemos de los azares: el primer alcalde que tuvo Urrao para este periodo electoral fue Jhon Jairo Higuita Rueda, quien era bien reconocido en el pueblo por su trabajo con las bases políticas de varios partidos. Sin embargo, la pandemia no fue fácil para él, pues después de haberse contagiado de coronavirus, murió el 16 de diciembre de 2020. Fue una de las pocas víctimas fatales que tuvo el pueblo.

Tras esa tragedia, que también sacudió a otros municipios del país, se realizaron elecciones atípicas el 21 de febrero de 2021 y la vencedora fue Alexandra Machado Montoya, esposa del difunto, sin embargo, el Tribunal Administrativo de Antioquia tumbó la elección por la consabida relación marital que tenía con el exalcalde. Así, en menos de tres años, Urrao ahora completa su tercer mandatario.

Ahora bien, ¿quién es el nuevo alcalde? Lo que se dice por las calles de Urrao es que de Sepúlveda se conocía poco, solo que su familia procede de Pavón, una vereda dedicada a la ganadería y la agricultura de aguacate y frutales, ubicada a 45 minutos aproximadamente del área urbana. Por esta razón se le conoció en la campaña como el Pavoneño.

Oswaldo Sepúlveda fue policía, instituciones de la que finalmente se pensionó. Su momento más importante fue cuando se le asignó como escolta del excongresista condenado por parapolítica, Óscar Suárez Mira; por ese tiempo se matriculó a la carrera de Derecho en la Universidad de Medellín, estudios que iba alternando con su carrera en la Policía.

Tras su trabajo con Óscar, se le encargó el cuidado de la también política Olga Suárez Mira, de quien dirigió el esquema de seguridad. Fuentes cercanas a él dicen que siempre fue un hombre trabajador, de su casa y que en estas elecciones tuvo el apoyo del representante conservador Nicolás Albeiro Echeverry, sin embargo, debajo de todo estaba Olga.

Entre algunos sectores políticos de Urrao dicen que la victoria del actual alcalde fue producto de la compra de votos. “Yo no puedo decir que lo vi, pero la gente habla de que hubo plata para algunos líderes y presidentes de las juntas de acción comunal”. Además, las circunstancias de los comicios también pondrían en tela de juicio la legitimidad de la elección. Con poca participación del sector rural, debido a que la cita a las urnas se hizo para una semana después de que se celebró el fin de semana de ferias, por lo cual era improbable que los campesinos subieran de nuevo al casco urbano a la semana siguiente.

Ahora existen versiones de que mientras estuvo en la Policía, y ante la imposibilidad de actuar de manera directa en la política, habría impulsado de manera discreta otras campañas de aspirantes conservadores en Urrao.

Solo después de obtener su pensión, hace un año volvió a residenciarse en Urrao pero manejaba un perfil bajo, de suerte que prácticamente de la nada resultó encabezando una candidatura ganadora.

“Nadie conocía a ese muchacho”, dice la fuente.

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