4610 días. Ese es el tiempo que ha transcurrido desde la última vez que *Lucía vio a su esposo, Arles Edisson Guzmán. Fueron segundos difusos aquellos de ese 30 de noviembre de 2002 que se le quedaron para siempre en la memoria: en la oscuridad de la noche, dos hombres lo agarraron de la camisa de cuadros amarillos y negros que llevaba puesta y lo montaron a un taxi con rumbo desconocido.
“En una hora se lo devolvemos”, atinaron a decir los “muchachos”. De ahí hasta el presente han pasado más de 12 años y siete meses. Sin saberlo, esa tensa escena contra su esposo de la que fue testigo en el barrio 20 de julio (comuna 13), se convertiría en una agonía que aún no termina.
“De ese día recuerdo que estábamos muy felices porque ya venía diciembre...