Una queja recurrente de la ciudadanía es que muchos delincuentes y homicidas terminan libres o pagando penas irrisorias por los vicios del sistema judicial. Razón por la cual algunos se alegran y hasta celebran al enterarse que un infractor de ley fue dado de baja por las autoridades o asesinado por las disputas que se dan entre los mismos grupos criminales.
Es común ver en redes sociales frases alusivas al uso de fuerza letal para defenderse de un ladrón o leer cómo justifican la muerte de lo que ellos consideran un “pillo”, sea cual sea la circunstancia.
La conducta de tomar la justicia por manos propias tiene que ver, de acuerdo con Jairo Andrés Cárdenas, sicólogo y docente de la Universidad Católica del Norte, en la creencia de que cada persona...