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Antioquia | PUBLICADO EL 20 mayo 2022

No se descuide: con piedras y escopolamina atracan en Medellín

El crimen usa cualquier recurso para atacar a las víctimas. Tres relatos de víctimas.

  • Luis Miguel Aguilar, hombre atacado con una piedra para robarlo. FOTO Edwin Bustamante
    Luis Miguel Aguilar, hombre atacado con una piedra para robarlo. FOTO Edwin Bustamante
  • Luis Miguel Aguilar, hombre atacado con una piedra para robarlo. FOTO Edwin Bustamante
    Luis Miguel Aguilar, hombre atacado con una piedra para robarlo. FOTO Edwin Bustamante

La delincuencia en Medellín está yendo más allá de las armas de fuego o cortopunzantes para atacar a las víctimas. Cualquier elemento, así sea una piedra, le es útil si de atacar a sus víctimas se trata. También aparece la escopolamina, usada para que las víctimas sean hurtadas o abusadas sexualmente.

En días recientes se presentaron dos historias de hurto donde los cuchillos y las pistolas quedaron en un segundo plano y los delincuentes se las arreglaron para lograr su objetivo. En otro hecho, una mujer fue víctima de un ataque sexual y, para rematar, su agresor le pidió su número telefónico y le dio dinero para que se tomara una pastilla y no quedara embarazada.

Hurtos, al alza

El fenómeno de inseguridad que más está afectando a la ciudad es el hurto, delito que se está incrementando en este 2022, según las cifras del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (Sisc).

En Medellín se han registrado 13.470 casos, mientras que el año pasado, a la fecha, iban 10.545, con corte al 16 de mayo.

El que más ha aumentado es el robo a las personas, que este año acumula 9.989 hurtos, comparado con los 6.882 casos de 2021, lo que significa un incremento del 45,2%.

Cuando el ataque va dirigido directamente a las personas, las modalidades diferentes a las tradicionales también aumentaron. El año pasado iban 99 denuncias, mientras que para este 2022 van 163.

Asimismo, a 94 personas las han reducido con escopolamina este año, según la Secretaría de Seguridad de Medellín.

El bien más hurtado por los delincuentes es el teléfono celular, con 4.965 casos. El año pasado había reporte de 4.076. Le sigue el dinero en efectivo con 2.156 víctimas en 2022, mientras que en 2021 se contabilizaban, a la fecha, 1.196 denuncias.

Las autoridades no tienen especificado el uso de piedras en estos hechos delictivos, pese a que cada día se conocen más casos, tal como viene ocurriendo en la avenida Regional y la autopista Sur, donde lanzan estos objetos contundentes para que los conductores y pasajeros de moto pierdan el equilibro y los puedan despojar de sus pertenencias.

Boris Castaño, representante de la empresa analítica del conflicto urbano Idea, Innova y Estrategia (I2E), manifestó que “este tipo de modalidades cada vez se están volviendo más frecuentes en la ciudad, el uso de piedras y palos para reducir a sus víctimas, sin importar las afectaciones que esto genere”.

El secretario de Seguridad de Medellín, general (r) José Gerardo Acevedo, recordó que para los delitos de alto impacto, entre los que está el hurto, hay recompensas que van entre los $40 y los $80 millones por los responsables.

La Policía Metropolitana y la Secretaría de Seguridad siguen destacando su ataque contra este delito, destacando 315 capturas este mes por diferentes delitos, muchas de ellas en flagrancia por hurtos, que además presenta reducciones importantes en varias de las modalidades, indicó el subcomandante de la Policía Metropolitana, coronel Rolfy Mauricio Jiménez.

Riesgo para las mujeres

Los casos de ataques sexuales este año en Medellín también son parte de la atención frecuente en Medellín. Hasta el 30 de abril se habían atendido 429 víctimas de vulneraciones sexuales, tanto de mayores como de menores de edad.

Desde la administración municipal dejaron a disposición el teléfono de la Línea Amiga, 604 4444448, además del 123 para hacer cualquier denuncia sobre casos de vulneración sexual.

En cuanto a los robos, este año se han presentado 4.048 casos en contra de mujeres y el año pasado se contaban 2.682, aumentando los índices de inseguridad en contra de ellas, de acuerdo con los registros del Sisc .

A continuación, tres de los casos que muestran cómo los delincuentes acuden a cualquier recurso para cometer sus fechorías, sin importar la integridad de sus víctimas.

Contexto de la Noticia

Lo golpearon con una piedra por robarle

Luis Miguel Aguilar estaba esperando en las afueras de un gimnasio a su esposa para entregarle el almuerzo que le había llevado, en la calle 33 con la carrera 66. Mientras ella salía, se puso a ver un video en su teléfono celular y de un momento a otro se desplomó, sintiendo que su cuerpo no respondía. Al abrir sus ojos, sintió que un hombre le quitó de sus manos su teléfono celular.

El ataque a Luis Miguel, que se volvió viral en las redes sociales, se registró al mediodía del pasado domingo, cuando un hombre le lanzó una roca de unos 20 centímetros de largo con 11 de ancho, la cual lo hizo caer al suelo sin poder espabilar.

“Yo fui a llevarle el almuerzo porque estaba descansando y a esa hora no abrieron el gimnasio. La estaba esperando cuando sentí que algo me hizo caer y me dejó sin fuerzas. Solo sentí que me caí y una persona se me acercó y se me llevó el teléfono”, relató este venezolano, de 49 años, quien lleva un año en Medellín.

Cuando su pareja se asomó, vio Luis Miguel tendido y la piedra a un costado. Lo llevó a la Unidad Intermedia de Belén, donde fue atendido con los primeros auxilios porque no tiene seguridad social.

“La atención fue muy limitada. Me limpiaron la herida y me dieron de alta. Me mandaron una tomografía. No me querían recibir porque era venezolano y no tenía seguridad social”, manifestó la víctima de este hecho delictivo.

Después de la limitada evaluación médica, Luis Miguel quedó bajo el cuidado de su familia. Las dolencias ocasionadas por este golpe le han quitado el sueño hasta tal punto que el hurto del celular comprado en enero de este año por $400.000 dejó de ser un tema relevante para él.

“Han sido días muy duros. He tenido mucho dolor de cabeza, vómito y se me subió la tensión”, expresó este hombre, quien trabaja como operario en un taller de fibras en el centro de Medellín.

Sobre el agresor, poca información se tiene más allá de los videos. Cuando EL COLOMBIANO consultó a la Policía Metropolitana, señalaron que no tenían conocimiento del hecho más allá de las imágenes que se volvieron virales en las redes sociales.

Luego de esto, iniciaron en la tarde del pasado miércoles las investigaciones y ayer, agentes de la Sijín fueron al gimnasio para recolectar el material probatorio, principalmente los videos de seguridad.

En un principio, la tomografía mostró que las lesiones fueron leves, a la falta de que estas sean analizadas por un médico para indicarle a Luis Miguel la ruta para su recuperación. “Por suerte ese golpe no lo mató”, concluyó Marbin Matute, sobrina de Luis Miguel.

La escopolaminaron en el bus camino a su trabajo

Cuando se dirigía hacia su trabajo, hacia el barrio Belén, Sandra* tomó un bus en la autopista Norte, en Bello, como parte de la travesía que debe hacer, tomando dos de estos vehículos de servicio público. En el primer trayecto de la jornada, que la llevaba desde Bello hacia el Centro de Medellín, decidió sentarse al lado de una mujer, según ella, para estar más segura de cualquier situación. Sin embargo, cuando el recorrido estaba a punto de terminar, a la altura del Edificio de los Espejos, en el Centro, comenzó a sentir mareos.

“Yo empecé a sentir unos síntomas extraños, que yo quizás había pensando que estaba relacionados a mi condición médica, pero en realidad no, nada qué ver. Me empecé a sentir mareada, con muchas ganas de vomitar”, relató esta mujer de 35 años, quien recuerda que antes de sentirse mal vio a su compañera de puesto muy inquieta.

Aún con algo de conciencia, al ver que el bus se estaba vaciando, se acercó donde el conductor para pedirle ayuda por el malestar que tenía.

“Me empecé a sentir perdida. Le dije al conductor que por favor no me fuera a dejar salir sola, justo antes de terminar de perder el conocimiento. Me sentí muy angustiada. La gente del bus salió, se cerraron las puertas y hasta ahí recuerdo”, relató la afectada.

El conductor del bus optó por llevarla a la Clínica Antioquia, de Bello, para que la atendieran. Al ver que su estado no era crítico, le dieron una cita médica para el día siguiente.

Días después, y luego de las evaluaciones con tres médicos, se confirmó que había sido intoxicada con escopolamina. Por los efectos de esta sustancia, la cual le habría sido suministrada mediante un splash, aún tiene lapsus mentales y momentos de angustia cuando debe salir a la calle.

Sandra no fue víctima del hecho delictivo, quizá, por su pronta reacción y por pedirle ayuda al conductor del bus. “Yo me imagino que me estaban esperando afuera o algo, porque me vine a sentir muy mal ya casi llegando al paradero en el Centro”, relató la afectada.

Ella aseguró que no es la única víctima de esta modalidad de hurto y recordó que a una adulta mayor le quitaron todo su dinero apenas se bajó del bus en plena avenida Oriental.

Marbin Matute, la familiar del hombre atacado con una roca en la 33 (ver recuadro anexo), también contó que a una conocida suya le quitaron dos paquetes y dinero cuando le dieron una sustancia que le hizo perder la conciencia en el barrio Fátima, comuna 16 (Belén). “Ella solo recuerda que salió del almacén con los paquetes y cuando reaccionó ya no tenía nada”, contó.

fue abusada cuando se dirigía a su colegio en bello

Una adolescente de 16 años, que se dirigía a su colegio a presentar el pre-icfes, fue abordada por un sujeto en el noroccidente de Medellín, quien la intimidó con una navaja y en un parque accedió sexualmente de ella, a plena luz del día.

Según relató la madre de la afectada, su hija no tuvo oportunidad de pedir ayuda, puesto que ninguna persona transitó por la zona, lo que hizo que el delincuente actuara sin restricciones, pese a los gritos y las lágrimas de la menor de edad, residente en el municipio de Bello.

“La amenazó todo el tiempo con una navaja, ya le hizo todo lo que le tenía qué hacer”, relató la madre de la menor en su denuncia a los medios de comunicación.

No contento con haber abusado de esta joven, le pidió su número celular y lo apuntó en un papel, sin saber sus intenciones en el futuro.

Además, le dio dinero para comprar una pastilla del día después con la idea de evitar que la víctima de esta agresión sexual quedara embarazada.

“Le dio $10.000 y le dijo, ‘vea para que se tome la pastilla del día después y salga en cinco minutos’. Ya él se fue y me la dejó ahí tirada”, expresó la progenitora, lamentando lo sucedido con su hija.

Después de ver la marcha del agresor, esta adolescente se dirigió al colegio y relató lo que le había pasado en el camino. Como medida en la institución, decidieron llamar a la Policía de Infancia y Adolescencia y le brindaron la atención mediante la activación del código fucsia, con el cual se toman las medidas para el restablecimiento de derechos de las mujeres vulneradas en su integridad.

Allí determinaron trasladarla a un centro asistencial para realizarle todos los exámenes médicos y brindarle atención psicológica. Después de las primeras valoraciones, tomaron la determinación de dejarla hospitalizada.

El mayor Gonzalo Miranda, jefe encargado de la seccional de protección y servicios especiales de la Policía Metropolitana, pidió a la comunidad denunciar al posible agresor de esta mujer. En la descripción entregada, indicaron que lucía un pantalón oscuro, una camiseta negra con estampados blancos y cubría su rostro con un tapabocas negro.

“Invitamos a toda la ciudadanía a que nos brinden información oportuna con el fin de dar con el paradero e identificar al victimario para poder realizar las acciones de su judicialización”, expresó el oficial.

Santiago Olivares Tobón

Periodista por pasión. Me gusta contar las historias de la ciudad desde todos sus puntos de vista y mostrar lo bueno y lo malo de nuestra realidad.

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