<img height="1" width="1" style="display:none" src="https://www.facebook.com/tr?id=378526515676058&amp;ev=PageView&amp;noscript=1">
Antioquia | PUBLICADO EL 28 octubre 2021

Inversión histórica en Buen Comienzo aún no se refleja en mejores resultados

  • El jardín Renacer de Buen Comienzo, que se construye en Loreto, es uno de los que albergará la estrategia “Gran Comienzo” anunciada por la Alcaldía de Medellín. FOTO jaime pérez
    El jardín Renacer de Buen Comienzo, que se construye en Loreto, es uno de los que albergará la estrategia “Gran Comienzo” anunciada por la Alcaldía de Medellín. FOTO jaime pérez
  • El jardín Renacer de Buen Comienzo, que se construye en Loreto, es uno de los que albergará la estrategia “Gran Comienzo” anunciada por la Alcaldía de Medellín. FOTO jaime pérez
    El jardín Renacer de Buen Comienzo, que se construye en Loreto, es uno de los que albergará la estrategia “Gran Comienzo” anunciada por la Alcaldía de Medellín. FOTO jaime pérez

La Alcaldía creó “Gran Comienzo”, una estrategia que promete fortalecer atención de la primera infancia.

Aunque Buen Comienzo tuvo una asignación de presupuesto histórica para el periodo 2020-2023, con $800.000 millones, muy por encima de la de 2016-2019, cuando fue de $370.000 millones, las cifras de gestión se mantienen similares e incluso por debajo de las logradas cada año desde 2009 (ver gráfico).

El año 2020 cerró con casi 4.000 niños y niñas menos atendidos en comparación con 2019 y casi 2.000 menos respecto a 2018. Y pasó de atender 12.925 madres gestantes y lactantes en 2019, a 7.945 en 2020. Según el reporte entregado el pasado martes por la Alcaldía de Medellín, este año van 87.000 niños y niñas atendidos; la meta del plan de desarrollo del alcalde Daniel Quintero es llegar a 95.000 en 2023.

Sin embargo, más allá de las cifras, esta estrategia insigne de la ciudad y ejemplo nacional e internacional ha estado rodeada de escándalos, entre los que sobresalen los retrasos para su inicio a principios de este año, el caso de un presunto abuso sexual en uno de los centros infantiles en julio pasado y cuatro cambios de director, si bien, el último (Hugo Díaz) está encargado desde agosto y todavía no han nombrado a nadie en propiedad.

El atranque en los mejores resultados que se esperaban en vista de la gran cantidad de recursos promete revertirse en los dos años de gestión que le quedan a Quintero, según el último anuncio que hizo el pasado martes sobre la construcción de “Gran Comienzo”, un nuevo modelo incluido en Buen Comienzo que busca promover la actualización de la Política Pública de Primera Infancia, fortalecer la protección de los niños, crear centros demostrativos en ciencia, tecnología e innovación y mejorar la infraestructura, entre otros aspectos.

Quintero aseguró que con esta iniciativa los profesores no serán contratistas sino vinculados y que se usará tecnología de punta para saber las condiciones de los niños beneficiarios, para que “no tengan un buen comienzo sino un gran comienzo”.

Quejas del talento humano

Un gran comienzo que muchos esperan, según algunos agentes educativos que conversaron con EL COLOMBIANO y calificaron como un “mal comienzo” su trabajo en el programa, que hoy es Unidad Administrativa Especial adscrita a la Secretaría de Educación.

Entre los agentes educativos que se encargan de atender de forma integral a los niños y niñas hay una sensación de sobrecarga laboral y de desvalorización de su tarea, que se ha acrecentado desde el año pasado. Así lo explica Juan Calle, quien salió de Buen Comienzo en la actual administración, pero estuvo relacionado con este desde su creación.

Juan Calle recordó las palabras de la gestora social Diana Osorio, en la posesión de su esposo el primero de enero de 2020 y expresa que no existe coherencia con la situación actual que vive el personal. “Trabajaremos incansablemente para fortalecer Buen Comienzo y le daremos especial atención al bienestar y a la felicidad de las maestras y los agentes educativos”, dijo en su momento la primera dama.

Asimismo, Juan Calle contó que la calidad de vida de los agentes educativos ha desmejorado, pese a la gran inversión inyectada al programa, y dijo que ha recibido más de 200 denuncias anónimas de personal que se queja, pero que tiene temor de hablar con nombre propio.

Agentes educativas que pidieron reservar su identidad le contaron a EL COLOMBIANO que hay un agotamiento, debido a sobrecarga laboral por cuenta de trámites administrativos, como llenar informes y buscar evidencias constantes de sus actividades, que les está impidiendo tener una vida personal y familiar y que lleva a que muchos se sientan frustrados.

Esto ha generado renuncias que perjudican la continuidad y la calidad de los procesos de atención a los niños y sus familias. Una maestra que lleva nueve años en Buen Comienzo relató que estuvo desvinculada por casi siete meses porque con los cambios de operador que hizo el alcalde no la llamaron cuando se le terminó el contrato.

Tras retomar labores se encontró con un ambiente que considera poco sano y que le ha generado estrés e incapacidades por enfermedades.

Esto, sin contar que muchas veces los contratan por uno, dos o tres mes y reina la incertidumbre laboral. Y aunque la forma de contratación ha sido así casi siempre desde que existe el programa, afirmó que nunca habían sentido condiciones tan precarias.

Incluso, dijo que los auxiliares de apoyo a las maestras (son dos por cada 75 niños) en ocasiones no pueden cumplir su labor porque otros profesionales que tienen una carga laboral mayor los ponen a hacer informes y temas administrativos.

“Cuando a una agente educativa la ponen en temas operativos con una cantidad de informes que debe rendir, se pierde lo misional de atender a los niños y niñas y hay un detrimento en el talento humano”, expresó Juan Calle al respecto.

Estas quejas están enmarcadas en las polémicas suscitadas por los cambios de operadores que hizo Quintero. De hecho, en la Fiscalía General de la Nación reposa una denuncia presentada por la veeduría Todos por Medellín en febrero de 2021 y ampliada este mes, sobre presuntas irregularidades que rodean el proceso y la ejecución en la contratación.

Por el momento, quienes dedican sus esfuerzos a atender a los niños y niñas menores de 5 años más vulnerables de la ciudad esperan que se recupere el alma de Buen Comienzo, que suponen que debe ser mejor con cada año que pasa.

Cobertura del programa

Contexto de la Noticia

PARA SABER MÁS algunas madres inconformes

Una madre beneficiaria de Buen Comienzo, quien pidió reserva de su nombre, dijo que mientras estuvo embarazada en 2019 y parte de 2020 recibió una buena atención, pero que tras el nacimiento de su bebé empezaron fallas en la comunicación para acceder a los servicios. De hecho, no la contactaban para los encuentros y controles y que se empezó a ver desorden en la logística de las actividades. Hoy no forma parte del programa porque se cansó de esa incertidumbre para recibir la atención. Como ella, madres de los niños víctimas de abuso sexual en el centro de Santa Cruz sacaron a sus hijos porque no consideran que hubo tratamiento adecuado del proceso. Mañana será la audiencia de formalización de cargos del presunto responsable del hecho.

.