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Antioquia | PUBLICADO EL 08 abril 2022

Jóvenes de la comuna 13 se formarán como programadores de software con proyecto Código C13

Se trata de Código C13 que surge desde la comunidad y tiene apoyo empresarial para formar programadores de software.

  • Leonel Berrío, María Alejandra Pérez y Anderson Londoño hacen parte del grupo que inicia el proyecto Código C13, que llevará las TI a la comuna San Javier. FOTO manuel saldarriaga
    Leonel Berrío, María Alejandra Pérez y Anderson Londoño hacen parte del grupo que inicia el proyecto Código C13, que llevará las TI a la comuna San Javier. FOTO manuel saldarriaga
  • Leonel Berrío, María Alejandra Pérez y Anderson Londoño hacen parte del grupo que inicia el proyecto Código C13, que llevará las TI a la comuna San Javier. FOTO manuel saldarriaga
    Leonel Berrío, María Alejandra Pérez y Anderson Londoño hacen parte del grupo que inicia el proyecto Código C13, que llevará las TI a la comuna San Javier. FOTO manuel saldarriaga

De la mano del grupo cultural Son Batá, en la comuna 13 acaba de nacer Código C13, un proyecto educativo que busca capacitar a jóvenes del territorio en TI (Tecnologías de la Información), con el objetivo de acercarlos a este mundo y que en él enruten sus proyectos de vida. El enfoque será como programadores de software.

La idea, creada por el mismo colectivo musical y cultural nacido hace 18 años en la comuna, recibió el apoyo de varias empresas privadas de la ciudad, que harán aportes desde sus respectivos ámbitos de competencia. Ya fueron seleccionados los primeros jóvenes beneficiarios, en total 35, que serán capacitados en un lapso de 8 meses y la idea es que se inserten en el marcado laboral una vez se gradúen.

John Jaime Sánchez, líder fundador de Son Batá, cuenta que no todas las puertas se abrieron de inmediato: “con la propuesta lista fuimos a Ruta N, pero no hubo resultados, hasta que llegamos donde Ricardo Sierra (de Distrihogar), quien de una se sumó al proyecto y empezó a acercar otras personas y empresas”. (ver Cómo funciona)

Sánchez dice que la idea empezó a gestarse hace dos años y es otro brazo que abre su colectivo, pues si bien a través de la música y el arte han visibilizado la comuna y atraído muchos jóvenes a su proyecto cultural y social, las tecnologías también son un frente que puede aportar al futuro del territorio y su gente, que sigue muy marginada.

Así lo ve María Alejandra Pérez, de 28 años e integrante de Son Batá desde la parte administrativa, quien afirma que Código C13 va a ayudar a reducir las brechas de pobreza en la zona, “porque los chicos van a formarse en poco tiempo y emplearse fácil, será una forma de generar riqueza en el territorio y de exportar talentos de la comuna en programación de software para el país y para el mundo”.

Echar a volar sueños

Los más entusiasmados con el proyecto son los muchachos seleccionados, ya que la mayoría de ellos tuvieron una niñez y juventud con muchas dificultades y el acceso a capacitación técnica y universitaria para la mayoría ha sido casi un imposible.

“Tengo 32 años y estoy en la comuna desde los tiempos más duros, cuando tuvimos que dejar la escuela porque no podíamos movernos, porque los jóvenes éramos objetivo militar de los grupos en conflicto. Son Batá fue como una forma de resistir para no ser reclutados, acá me profesionalicé como DJ y ahora entro a este proyecto con muchas expectativas y ganas de aprender”, dice Leonel Berrío Gómez, uno de los seleccionados y que alterna su arte con el oficio de constructor.

Las clases se darán en la sede donde antes funcionó la Escuela de amor al niño de la calle, construida por la misma comunidad para educar a los niños de la 13, pero que en los años de la guerra cerró las aulas y se convirtió en un comando de Policía. Este inmueble fue recuperado por la misma comunidad y sus instalaciones serán intervenidas para que funcione Código C13.

“Acá estudié cuando era niño, para mí significa mucho volver a estar en sus espacios, poder echar a volar mis sueños”, comenta Anderson Londoño, de 20 años, otro de los seleccionados para la primera promoción.

El proyecto se desarrollará en ocho meses. El primer mes será de nivelación en temas generales sobre los fundamentos básicos de las TI. Luego habrá dos opciones para que los jóvenes elijan la de su preferencia: el Web Front y el Web Backend, explica Lina María Beltrán, coordinadora académica del programa.

“En el mes de nivelación ellos tendrán más criterios técnicos para enfocarse en lo que más les atraiga, pero queremos que los chicos tengan una formación más integral con dos módulos adicionales transversales a lo técnico, con formación en couching empresarial para que aprendan competencias del trabajo en equipo; y un frente con módulos de inglés enfocado en que tengan capacidad de entender contenidos de su especialidad de modo que si deciden ser emprendedores sepan cómo prestar su servicio no solo en Colombia sino también en otro país”, detalla Lina.

Las clases se inician en los próximos días. Se dictarán en horarios de 5:00 a 9:00 p.m. de lunes a viernes, teniendo en cuenta que muchos de los jóvenes trabajan en diferentes oficios y no podrán dedicarse exclusivamente a los estudios.

El enfoque en temas de programación se da buscando la pertinencia en el mercado, ya que en Colombia se habla de que existe un déficit de 150.000 programadores.

“Estamos muy convencidos de que estos muchachos serán nuestros nuevos empresarios y tendrán todo nuestro respaldo”, comenta el empresario Ricardo Sierra.

Pablo Montoya, director de Sostenibilidad del Grupo Éxito, pronostica que los beneficiarios de este proyecto “van a poder abrir sus puertas laborales al mundo, construir códigos, llegar a la tecnología de punta e insertarse en un mercado laboral que está necesitando este tipo de talentos” .

Contexto de la Noticia

¿CÓMO FUNCIONA? apoyo empresarial al proyecto educativo y social

A la primera escuela de programación de Código por ahora se han sumado empresas como el Grupo Éxito, Grupo Uribe, Distrihogar, Arquitectura y Concreto, la Agencia Básica, Polygonus, Lenovo, Business School, AngloGold Ashanti, Cintatex, Error 404, Prestigio, el Grupo Cadena y Ceipa. Ellas aportan recursos, insumos, dotación y hasta los profesionales que dictarán las clases. El proyecto parte de considerar que, según las estadísticas, en el país hay necesidad de 150.000 programadores, lo que garantizará un enganche inmediato y que los participantes no se frustren luego de graduarse.

Gustavo Ospina Zapata

Periodista egresado de UPB con especialización en literatura Universidad de Medellín. El paisaje alucinante, poesía. Premios de Periodismo Siemens y Colprensa, y Rey de España colectivos. Especialidad, crónicas.

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