La estrategia de EPM, que funciona tal como la energía prepago, permite la reconexión para familias en mora sin que se incremente el costo.
La instalación del agua prepago en el Valle de Aburrá viene acompañada por la promoción de estrategias para un uso adecuado del agua en los hogares. FOTO
manuel saldarriaga
¿Cuándo iban a poder pagar Guillermina Cosme o Carlos Arturo Pérez sus cuentas atrasadas con EPM para que les reconectaran el servicio de acueducto? Ellos mismos no lo saben. Ahora, conectados al agua prepago, tienen de nuevo el suministro en sus casas, en el barrio El Triunfo, entre las más altas del cerro El Picacho, y poco a poco van dejando saldado lo pendiente.
Con ellos, Empresas Públicas de Medellín —EPM— llegó a 5.000 conexiones con el servicio prepagado en todo el Valle de Aburrá. Alrededor de 20.000 personas que estaban en mora con sus facturas ahora pueden controlar el consumo de acuerdo con su capacidad de pago.
“Nuestro plan es llegar en dos años al cliente 32.000. Es seguir los pasos de lo que hemos hecho con energía prepago, que...