Aquí vamos a hablar del whisky (aunque ya está aprobado por la RAE escribir y decir güisqui), la palabra de origen gaélico que significa “agua de vida” y que evoca ese trago acaramelado, que es sinónimo de personajes legendarios como el James Bond que protagonizó Sean Connery. Si bien este destilado de malta se encuentra en múltiples versiones y marcas, un buen trago se reconoce por el proceso de envejecimiento en “barricas buenas y por las manos del master taster (maestro catador)”, dice Christiano Protti, embajador para Latinoamérica de Glenfiddich Single Malt. De hecho, “no necesitas beber para saber si un trago es bueno o no. La primera cosa que tienes que percibir es el aroma; este es el 90% del whisky”.
¿Tomarlo puro o sin agua? He ahí un dilema común. Adriana Obando, actual Brand Manager de la casa William Grant and Sons, explica que tomarlo con hielo no está mal. “En Escocia el whisky se toma puro y comúnmente es utilizado para calentarse. Es tal vez una de las razones por las que...