En el 2000 a.C. los egipcios usaban el aroma de la canela para rituales, y en el Antiguo Testamento es mencionada como ingrediente.
Durante la Edad Media la canela era símbolo de estatus y solo podía adquirirla la clase noble. Su alto precio se debía a que el origen de la canela fue secreto de los comerciantes árabes hasta principios del siglo XVI, pero tras los portugueses descubrir la canela de Ceilán, actual Sri Lanka, y librar diferentes guerras por la conquista del reino de la apetecida especie, hacia 1800, la canela ya no era una mercancía cara ni escasa y su cultivo ya se daba en otras partes del mundo.
En polvo o en rama, la canela es usada para sazonar y adornar platos. Además, es un ideal acompañante de bebidas calientes.