Un investigador de la Universidad de Cambridge, en Reino Unido, que estudia la procrastinación identificó nueve tipos de procrastinadores, una clasificación que puede ayudar a las personas a entender por qué aplazan sus tareas y cómo superar un hábito que afecta las finanzas, la salud y las relaciones.
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Además, el experto advierte que este comportamiento va en aumento, impulsado en parte por las distracciones digitales y las dinámicas del trabajo moderno.
Itamar Shatz, doctor en Filosofía, ha dedicado una década a estudiar cómo funciona la procrastinación, es decir, el hábito de posponer o retrasar tareas importantes.
A partir de esta búsqueda desarrolló una clasificación de los distintos perfiles psicológicos de los procrastinadores: preocupado, pesimista, perfeccionista, soñador, errático, rebelde, buscador de emociones fuertes, hedonista y agotado.
Esta investigación se encuentra en su libro Cómo superar la procrastinación: La ciencia de por qué posponemos las cosas y cómo (¡finalmente!) dejar de hacerlo, el cual ya fue publicado en inglés y tendrá su edición en español en agosto.
Los preocupados aplazan sus tareas porque el miedo a que algo salga mal termina paralizándolos. Los pesimistas dudan de sus capacidades y asumen que fracasarán antes de intentarlo. Los perfeccionistas creen que, si no pueden hacer algo de manera impecable, es mejor no hacerlo.
Los soñadores disfrutan imaginando el éxito y haciendo planes, pero les cuesta convertir esas ideas en acciones concretas. Los erráticos cambian constantemente de una tarea a otra y rara vez terminan lo que empiezan.
Los rebeldes procrastinan como una forma de recuperar el control o desafiar las expectativas de los demás. Los buscadores de emociones fuertes dejan todo para último minuto porque disfrutan de la adrenalina de trabajar bajo presión.
Los hedonistas priorizan el placer inmediato sobre las responsabilidades, mientras que los agotados posponen sus tareas porque el cansancio físico o mental les impide hacerlas.
“La procrastinación no es solo una cuestión de motivación o mala gestión del tiempo. Estas son ideas erróneas muy perjudiciales. La procrastinación gira en torno a la lucha interna entre los elementos útiles de nuestro impulso a actuar y los elementos perjudiciales de nuestro impulso a postergar”, explica el experto.
Para construir su tipología, Shatz se basó en los hallazgos de cientos de estudios en psicología, economía conductual, neurociencia y campos afines. Destaca que quienes procrastinan provienen de diversos orígenes y que podemos encarnar más de un tipo de procrastinador a la vez.
“La procrastinación es un problema humano ancestral, pero el creciente bombardeo de distracciones digitales en nuestras vidas podría estar empeorándolo”, asegura y, a la par, considera que el trabajo moderno también fomenta la procrastinación, en parte porque muchas tareas son difíciles de abordar a nivel psicológico básico.
Consejos para dejar de procrastinar
El conjunto de herramientas de Shatz para superar la procrastinación incluye reconocer la tendencia a dramatizar; planificar cómo afrontar los posibles obstáculos; eliminar las distracciones; crear fricción entre tú y las tentaciones; diseñar tu entorno a tu favor; dividir las tareas abrumadoras en pasos manejables; empezar con victorias fáciles; rechazar el perfeccionismo y conformarse con lo suficientemente bueno; y aprovechar los ritmos de tu productividad.
“Combatir la procrastinación no consiste en exprimir al máximo cada minuto de productividad. Se trata de ayudarte a hacer lo que quieres, cuando quieres, sin culpa ni estrés. La clave está en que puedas elegir cómo empleas tu tiempo, en lugar de que la procrastinación te arrebate esa libertad”, asegura.
Bloque de preguntas y respuestas
- ¿Cuáles son los tipos de procrastinadores que existen?
- Según Itamar Shatz, existen nueve perfiles de procrastinadores: preocupado, pesimista, perfeccionista, soñador, errático, rebelde, buscador de emociones fuertes, hedonista y agotado. Cada uno posterga las tareas por motivos distintos, como el miedo al fracaso, la búsqueda de la perfección, la necesidad de adrenalina o el cansancio físico y mental. El investigador señala que una misma persona puede identificarse con más de un perfil.
- ¿Qué recomiendan los expertos para dejar de procrastinar?
- El experto Iamar Shatz de la Universidad de Cambridge recomienda identificar primero la causa de la procrastinación y luego aplicar estrategias como eliminar distracciones, dividir las tareas grandes en pasos pequeños, empezar por objetivos sencillos, dejar de buscar la perfección y aprovechar los momentos del día en los que se tiene mayor productividad. Según Shatz, el objetivo no es trabajar más, sino recuperar el control sobre el tiempo y reducir el estrés que produce aplazar las tareas.
- ¿Por qué la procrastinación estaría aumentando en la actualidad?
- El investigador sostiene que las distracciones digitales y las dinámicas del trabajo moderno han favorecido el aumento de la procrastinación. Según explica, el acceso constante a estímulos como las redes sociales y la naturaleza de muchas tareas actuales hacen más difícil mantener la atención y empezar actividades que resultan psicológicamente exigentes.