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Tendencias | PUBLICADO EL 19 septiembre 2020

Estrategias para una reapertura efectiva

Por Alejandro Ramírez Peña

Tres agremiaciones exponen sus ideas para lograr la recuperación

del tejido empresarial, el empleo y superar la recesión tras la pandemia.

Con la reapertura que ha iniciado el país, la preocupación se centra en incentivar el consumo y en la lucha frontal contra el desempleo.

Bruce Mac Master, presidente de la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, plantea la necesidad de poner a las compañías en el eje de la actividad para que puedan alcanzar los niveles de competitividad necesarios para reactivar la economía.

Agrega que el apoyo a las empresas es definitivo y recuerda que el decálogo para el desarrollo social y económico del país, lanzado por la agremiación, trae propuestas concretas en cuanto a políticas de desarrollo sectorial y empresarial, programa de compras públicas, campaña de impulso a las compras nacionales, fortalecimiento de encadenamientos locales, plan de salvamento para empresas, liquidez y fortalecimiento financiero, defensa contra prácticas desleales de comercio, búsqueda de nuevas oportunidades y creación de condiciones para inversión y dinamización de proyectos existentes. También resalta la importancia de considerar la internacionalización de las empresas y del país, y de aprovechar las oportunidades de inversión que pueden darse en el marco de las cadenas de valor regionales y globales .

Para Jorge Enrique Bedoya, presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, el plan de reactivación incluye la responsabilidad y el autocuidado de los ciudadanos, así como dos factores claves: el primero la construcción de obras públicas, porque no solo se genera empleo sino que tiene un efecto multiplicador en otros sectores, puesto que además de mano de obra requiere maquinaria e insumos.

“Lo segundo, por supuesto, todas las medidas que les permitan a los empresarios reanudar sus actividades. La coordinación entre alcaldes, gobernadores y el Gobierno Nacional para evitar aglomeraciones y garantizar que los comercios estén abiertos todos los días, así como las distintas industrias como la manufacturera y demás”, agrega Bedoya.

En relación con el impulso al consumo, Bruce Mac Master indica que, justamente, una de las propuestas del decálogo de la Andi es estimular a los consumidores, a las empresas y al Estado colombiano a que compren nacional, lo que generaría un círculo virtuoso que beneficiará a las empresas al contribuir a su liquidez, a la protección del empleo y a darle bienestar a millones de familias.

Igualmente, subraya que las medidas sociales tomadas por el Gobierno, así como el Programa de Apoyo al Empleo Formal son un gran soporte, pero requieren continuidad y recursos en el ámbito gubernamental. “De otra parte, hemos manifestado que se necesita mayor rapidez en la entrega de los recursos y las ayudas a las empresas”, puntualiza.

Con respecto al empleo formal y al impulso del consumo, el Presidente de la SAC reitera que la reactivación de las obras de construcción es fundamental porque involucra a más de 1.500.000 trabajadores.

“En la medida en la que este sector y otros vuelvan a trabajar, esto va a generar la posibilidad de que tengamos los consumidores que perdimos durante la pandemia. Por eso es tan relevante el tema de las obras, ya que si se invierten –por ejemplo– $1,5 billones, como es el propósito del Gobierno, en vías terciarias, por cada $1.000 millones (según datos del Ministerio de Transporte) se generarían 290 empleos, es decir, ingresos para 290 personas y sus familias, quienes son consumidores que vuelven a demandar productos”, enfatiza Bedoya.

Adicionalmente, el directivo subraya que la reactivación debe conducir a que los sectores que perdieron empleo vuelvan nuevamente a tenerlo; el gasto público sirva como generador de choque y se fomente el emprendimiento. Precisamente, están solicitando que en el Presupuesto General de la Nación se destinen recursos para las mujeres, pues en la ruralidad hay 5,8 millones que son motor de ingresos para sus hogares, y también que cuenten con un régimen laboral propio para dignificar al trabajador rural y atraer la mano de obra.

En tanto que el Presidente de la Andi estima crucial darle mayor oxígeno a las empresas para salvar el empleo formal. “La urgencia de la situación no nos puede hacer olvidar de los ajustes en la legislación laboral, que permitan que esta se adapte a las circunstancias actuales, no solo de crisis, sino en general con un sistema menos complejo que permita el ingreso de nuevas personas al mercado laboral formal”, puntualiza Mac Master.

Desde los comerciantes

Recientemente, la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, reveló la “Propuesta integral para reactivación y recuperación del tejido empresarial y el empleo”, un documento que busca plantear iniciativas de reactivación para el periodo 2020–2022.

Jaime Alberto Cabal Sanclemente, presidente de esta entidad, asegura que la difícil situación en la que ha quedado el sector empresarial, especialmente las Mipymes, el comercio y el turismo, así como la tasa de desempleo ameritan un plan integral de recuperación del tejido empresarial y de los puestos de trabajo perdidos en Colombia.

“Por eso hemos presentado una propuesta que contiene 11 ejes estratégicos, entre los cuales sobresalen procesos exprés de formalización de empresas y trabajadores, la creación de un fondo de reconstrucción del sector empresarial y de recuperación del empleo. Igualmente, el fortalecimiento del ecosistema emprendedor y de innovación y el fortalecimiento de la Ley de Insolvencia. Se requiere que a través del Congreso se haga expedito un plan completo de activación económica, conjuntamente con el Gobierno, los gremios, las centrales obreras y toda la sociedad civil colombiana”, señala Cabal.

Contexto de la Noticia

Paréntesis Ejes de la propuesta de Fenalco

1. Plan sectorial de choque para el salvamento del turismo, el comercio, actividades culturales y de economía naranja.

2. Fondo económico para la reconstrucción y recuperación del tejido empresarial y del empleo.

3. Modernización y flexibilización laboral.

4. Programa acelerado de formalización empresarial y del empleo.

5. Estímulos e incentivos a la demanda.

6. Programa avanzado de innovación tecnológica y digitalización.

7. Rediseño y transformación de organizaciones del Estado. Hacia una nueva banca de desarrollo.

8. Fortalecimiento de la Ley de Insolvencia Empresarial.

9. Fortalecimiento del ecosistema de emprendimiento e innovación.

10. Reducción y adelgazamiento del Estado.

11. La infraestructura del país, como aliada del sector productivo.