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Tendencias | PUBLICADO EL 11 abril 2022

Día Mundial del Parkinson: aún no se conocen las razones que causan la enfermedad

El envejecimiento es el principal factor de riesgo, pero su causa sigue siendo desconocida. Es importante avanzar en su investigación.

  • Imagen microscópica de las espinas dendríticas, la zona de la neurona donde se produce la sinapsis. Foto: Sinc-Cima Universidad de Navarra
    Imagen microscópica de las espinas dendríticas, la zona de la neurona donde se produce la sinapsis. Foto: Sinc-Cima Universidad de Navarra
  • Imagen microscópica de las espinas dendríticas, la zona de la neurona donde se produce la sinapsis. Foto: Sinc-Cima Universidad de Navarra
    Imagen microscópica de las espinas dendríticas, la zona de la neurona donde se produce la sinapsis. Foto: Sinc-Cima Universidad de Navarra
Sinc-Curro Oñate

Cada 11 de abril se conmemora el Día Mundial de la Enfermedad de Parkinson, la segunda patología neurodegenerativa con mayor incidencia en el mundo, solo después del Alzhéimer.

Las cifras globales alcanzan los más de 7 millones de personas afectadas, y en Colombia, entre 2016 y 2020, fueron atendidas 148.224 personas con diagnóstico de Parkinson, de los cuáles en el 2020 recibieron atención 33.687 personas, de género femenino el 44,18% y masculino 55,81%, según datos reportados en el Registro Individual de Prestación de Servicios en Salud – RIPS.

Se conmemora y resalta la lucha contra este padecimiento el 11 de abril porque en 1755, ese mismo día, nació en Londres el neurólogo británico James Parkinson, quien fue el primero en ponerle nombre a esta enfermedad. Desde 1997 la Organización Mundial de la Salud celebra el Día Mundial del Párkinson coincidiendo con el día del nacimiento de su descubridor.

El envejecimiento es el principal factor de riesgo: su incidencia y prevalencia aumentan exponencialmente a partir la sexta década de vida; hasta 2 % de los mayores de 65 años y 4 % de los mayores de 80. Por ello, y dado el aumento de la esperanza de vida, se estima que el número de afectados se triplicará en los próximos 30 años en algunos países.

Sin embargo, no es una patología exclusiva de personas mayores. Aproximadamente 15 % de los casos actualmente diagnosticados en nuestro país corresponden a personas menores de 50 años.

¿Para qué se celebra o conmemora?

Para mejorar la calidad de vida de los pacientes, es fundamental mejorar el diagnóstico de la enfermedad, que en la mayoría de los episodios llega años después de su comienzo.

Independientemente de cuales sean los primeros síntomas, las fluctuaciones motoras se hacen presentes en hasta el 80 % de las personas afectadas antes de los 5 años del inicio y los movimientos anormales e involuntarios, antes de los 7 años.

Su causa sigue siendo desconocida, si bien se considera como el resultado de una combinación de factores ambientales en individuos genéticamente predispuestos, excepto en las formas hereditarias. Así, se han descrito más de 20 mutaciones asociadas. Todavía no existe una cura.

Por esto, se recuerda la fecha para continuar aunando esfuerzos que permitan encontrar causas y tratamientos o para mejorar la calidad de vida de las personas que la padecen.

Un nuevo rastro

En esos avances científicos en búsqueda de respuestas, los investigadores acaban de encontrar que los cerebros con Parkinson presentan cambios funcionales antes de desarrollar los síntomas.

Se trata de un nuevo estudio que identifica varias proteínas alteradas en modelos animales con la forma temprana de esta patología neurodegenerativa. Esto abre la puerta al desarrollo de nuevos biomarcadores y terapias neuroprotectoras que detecten de forma precoz a las personas afectadas.

Normalmente, se diagnostica cuando ya hay una pérdida de hasta un 50-60 % de neuronas dopaminérgicas, proceso que causa la enfermedad. Por eso, los científicos desarrollaron un modelo animal para detectar la evolución neuronal desde los estados iniciales.

“A las cuatro semanas de inducir la enfermedad, las ratas mostraban un 30 % de pérdida dopaminérgica, si bien no habían desarrollado ningún síntoma. En esa fase presintomática es cuando la neurona dopaminérgica está muriendo de forma masiva sin que lo sepamos y es en la que nos interesa actuar”, explica María Cruz Rodríguez-Oroz, directora del Programa de Neurociencias del Cima y del departamento de Neurología de la Universidad Navarra.

Se sabe que la sinapsis, la zona cerebral encargada de la comunicación entre neuronas, es la que más energía consume. “Es lo primero que falla en un daño neuronal, por lo que nos centramos en estudiar los mecanismos que subyacen en esos cambios sinápticos”, indica la experta.

“Mediante técnicas complejas de imagen y de fisiología confirmamos que se producen unos cambios funcionales tempranos, otros más tardíos y, finalmente, modificaciones estructurales que coinciden con el proceso de muerte neuronal. Todo ello antes de las manifestaciones motoras de la enfermedad”, añade la investigadora.

Según la investigadora, el siguiente paso es considerar estas proteínas como dianas terapéuticas hacia las que dirigir nuevos tratamientos, con el objetivo de restaurar la función de la sinapsis y evitar los cambios tardíos tanto funcionales como estructurales que se observan en esta zona.

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